Guardabarros caseros

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A continuación vamos a describir el proceso para crear unos efectivos guardabarros que os ayudarán a llegarar un poco más limpios a casa.

1. Copia las plantillas.
Decarga las imágenes en local.

delantero

trasero

2. Conseguir un plástico aprox. 1 mm; las tapas de encuadernar son una buena base para realizarlas.

3. Recortar los guardabarros.
Recortar con precisión la plantilla y colocarla sobre la tapa de plástico.
Podéis imprimir el modelo en papel y luego copiarlo a las láminas de plástico o pegarla con pegamento (quedará mejor y será mejor yu evitaremos que nos quede un poco chapucero; con pegarla para que aguante mientras cortáis, es más que suficiente).

4. Hacer los agujeros en los guardabarrros.
Con una perforadora de papel, con las que hacemos los agujeros en los folios, hacemos los orificios de sujeción.

5. Colocación de los guardabarros.
Los delanteros requieren introducir bridas en los agujeros y fijarlos al puente de la horquilla y a los laterales de la misma.

delantero colocacion

Para el trasero, con un poco de maña y siguiendo las guías, doblaremos la parte central del trozo que sobresale del sillín y, flexándolo ligeramente, introducimos el guardabarros en la parte inferior.

trasero colocacion

Esperamos que os sirva de ayuda.

2014.06.22 – RR-Paracuellos de Jarama-Cercedilla.

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Desde que hicimos la ruta de preparación para la BH Madrid-Segovia, en cuya ocasión salimos desde la estación de Pitis en dirección a Cercedilla con un recorrido de 67km, fuimos hablando de porque no hacer una ruta similar desde Paracuellos a Cercedilla con regreso en Renfe hasta Torrejón.
El grupo

Dicho y hecho, Alex diseñó una ruta desde Paracuellos que se uniría a la ruta de preparación en el carril-bici de la Crt. de Colmenar Viejo, y desde este punto compartiría la misma ruta hasta Cercedilla.  El recorrido sería de 79,8 km con un d+ de 1.380 metros.

La recompensa sería comer en Cercedilla de menú de fin de semana (Pasta y Entrecot regado con Cerveza con/sin o tinto de verano y postre).
Lo de RR del título es porque la hemos denominado Ruta Reto… a partir de ahora así denominaremos a las rutas que identificaremos como especiales por sus características diferentes a las habituales.
La ruta.
Dado que ya empieza a hacer calor, quedamos Ángel, Dennis, Villy y yo (Manolo) en el punto de quedada habitual a las 07:15, y con nuestros amigos del Club de MTB Ajalvir (Javier, Cristian y Andres) a las 07:30 en el puente de hierro del Jarama.
Una vez todos juntos comenzamos la ruta cogiendo la Pecuaria que nos acerca la Soto de Viñuelas y desde allí siguiendo esta ruta tradicional hasta el carril-bici de la crt. de Colmenar y llegados a Tres Cantos bajar hasta la valla de El Pardo que cubrimos en 1h y 25 minutos. 
Veis algo raro?
 Puente de Marmota

Antes de llegar al Puente de la Marmota, Cristian tiene un percance con el freno trasero que le hace caer, sin mayores consecuencias que los araños típicos. Avituallamiento en el puente, fotos y continuamos. Subida por sendero (que diferencia con el día de la BH, que pasamos andando todo este tramo) hasta coger la pecuaria que nos llevaría hasta el puente romano y desde este punto coger el GR10 que tras un breve descenso nos dejaría en  Manzanares el Real, donde nos refrescamos en fuente del pueblo. Llevamos cerca de 3 h. de ruta y 50 km realizados hemos hecho dos terceras partes pero nos queda la subida hasta Navacerrada pasando antes por Matalpino.

Manzanares el Real

Llegados a Navacerrada, el final está cerca y las fuerzas escasean, pero tras hacer 40 metros de empuja-bike, para coger la crt que lleva al cruce del puerto donde está la Fonda Real, desde donde haríamos el descenso definitivo hasta el final de ruta Cercedilla.

Como resumen la ruta no es excesivamente dura con un mínimo de preparación si bien, algunas zonas se hacen “pestosillas” por el tipo de pista sin ningún aliciente pero que forman parte de recorrido y pueden ser variados o cambiados por alguna senda para mayor disfrute.
Tercer tiempo, con el menú indicado, risas y comentarios de la ruta. Donde lo mejor de todo fue el compañerismo entre los componente de ambos Clubes y donde ya se establecen lazos para realizar recorridos conjuntos e incluso rutas populares de largo recorrido.
NOTA para los amigos del Club MTB Ajalvir, ha sido todo un placer de nuevo compartir con vosotros esta ruta, esperamos con ansiedad la de Tendilla tan apreciada por vosotros y que nos pusisteis los “dientes largos”…
Como siempre…»Nos veremos en el camino…»

2014.05.14 Pedals de Foc

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Todo comienza hace unos  meses, cuando una intranscendental  frase, llega a mis oídos “un amigo de un amigo, mío, ha hecho la ruta, Pedals de Foc, en el pirineo Leridano y dice que está muy bien”. Este fue el punto de partida, un vistazo a través de Internet y veo que la aventura se compone de varias etapas, 225km y 6.500m de desnivel positivo. No  es mala idea para una primera ruta por etapas. Ya estaba, plantada la semilla.

Con la llegada de la primavera la idea empieza a germinar, un vistazo al calendario, buscar la fecha ideal, idear  la mejor manera de “vender” la escapada en casa, buscar algunos compañeros, y ya germinaba la semilla.

14 de Mayo: ETAPA PRÓLOGO

Para esta ocasión nos hemos animado cuatro, Jesús, David, Enrique  y el que suscribe Luis Miguel (villy). Son las 15.30 y en el lugar de encuentro habitual,  ya se encuentran, Jesús y Manolo, que se acerca, para despedirnos y ayudarnos a montar las bicis en su porta-bicis, gracias a su colaboración, solo tenemos que llevar un coche, desde aquí nuestro agradecimiento.

A las cuatro en punto partimos dirección Viehla, por delante 570 km en los cuales  tenemos tiempo más que de sobra, para comentar el miedo que he pasado, con las posibles lluvias, que pueden hacer la ruta “un infierno” pero las previsiones son muy buenas.

Por el camino recibimos la llamada de Pep, director de Pedals de Foc, para informarnos, de que ya tenemos en el hotel,  esperándonos el road-book de la ruta  y mas información,  También nos informa que en el paso de Triador, existen todavía neveros y nos advierte de la mejor manera de pasar, uno de ellos, que es más complicado.

Según lo previsto, llegamos sobre las 22:00 a Viehla, desembarcamos las bicis y las guardamos en el  guarda-esquís del hotel, incluido, el porta bicis, que permanecerá allí encadenado hasta nuestro regreso el domingo, que volveremos a darnos una ducha, al finalizar la ruta.

Caras de cansancio,  así que nada de turismo, además es Miércoles noche, nadie por las calles, nos vamos a cenar una pizzería, que está a veinte metros, no hay ganas para ir más lejos.  Unas cervecitas, hamburguesas, y pizzas, revisar, la información recibida y a dormir.

15 de Mayo ETAPA 1 VIEHLA-GOTARTA

Son las 8:00  y nos encontramos en un parking, cercano al hotel, donde nos aguarda  el taxi-furgoneta, con remolque, que nos llevara a la otra parte de túnel de Viehla.

La mañana está despejada, pero la gente está muy abrigada, según la camarera, del desayuno, es que allí son muy cobardes.

Cargamos las bicis y emprendemos una larga subida, atravesamos la montaña, a través del túnel, por lo menos, nos hemos quitado unos cuantos metros de ascensión.

A la salida del túnel existe un parking, donde se despide de nosotros el taxista, dejándonos a nuestra suerte

, aquí arriba parece que hace más fresco, hay en la carretera un control de los mozos de escuadra, que está con las capuchas de sus abrigos, puestas ¡y nosotros en coullot corto!.

Después de unas dudas sobre el camino a seguir, comenzamos nuestra aventura, descendiendo al lado izquierdo del río, es bastante, pedregoso, debido a los desbordamientos, del año anterior, (este tramo el año pasado no se podía hacer) al poco tiempo ya alguno se ha mojado los pies, al atravesar uno de los múltiples arroyos que mediante cascadas y saltos, acercan el agua de la montañas al río, atravesando el camino-senda que recorremos.

Al poco tiempo, Jesús, tiene que parar a reparar una fuga de aire, en sus nuevas ruedas tubelizadas. El camino discurre por pedregosos, senderos, y al poco llegamos al primer control de paso, unas cervecitas, acompañadas, de un barra de fuet, que se distrajo, del buffet, del desayuno.


 
David muy previsor con los calambres, compra unos plátanos en el  mercadillo del pueblo. También nos acordamos de José Antonio, con lo que le gustan las piedras…

Seguidamente partimos, encarando un larga ascensión, hay que cruzar la montaña, y aquí, son todas muy altas, en un cruce dudamos, y rápido se  escucha (¡Pedals!, de frente) empezamos a subir, con calma, y ya en las primeras rampas, decido, que la chaqueta ya hoy, esta mejor en la mochila. La subida es por un camino ancho, sin mayor problema que el desnivel,  prácticamente, al tocar techo en una revuelta, sale un sendero, donde nos encontramos a dos bikers, descansando, nos preguntan si estamos haciendo la Pedal, pues han visto pasar la furgoneta de la empresa, que lleva nuestros equipajes, nos advierten que vine un tramo de trialeras, sobre una superficie, compacta de roca estrecha y arbolada, en el que en más de una ocasión habrá que echar el pie a tierra, para poder salvar algún escalón. Hasta este momento, no dejamos de decir, lo bonita que está resultando esta ruta. Paisajes estupendos, senderos muy divertidos, todo a pedir de boca.

Después de ir bordeando la montaña, empezamos un descenso, que en ocasiones se pone más que complicado, con zonas muy técnicas. Hasta llegar al pie de la montaña, para como no podía ser de otra manera, comenzar a subir, en esta ocasión por carretera, por la que no transita ningún coche, con continuas zetas que hace romperse el grupo,  para llegar a  Irán,  donde  había que sellar el siguiente punto de control, y si existiese posibilidad, comer, pues son ya la 14;15.

 Vamos llegando, uno a uno, y tras agarrar, unas  cervezas, sentados en la entrada de restaurante charlamos de lo agradable que está siendo la ruta, mientras hacemos tiempo para preparar nuestros  fatigados cuerpos, para la ingesta de alimentos, con su primero, segundo, postre, café ,copa y siesta, (una comida como Dios manda)


Para pasadas las 17 horas continuar con los pocos kilómetros que nos quedan para llegar a Gotarta, al cual llegaremos en menos de una hora. Lavadas de bicis,  duchita, charla con los compañeros, en una terraza, resguardados del aire que se está levantando,  con unas cervezas y  mini vuelta por el pequeño, pueblo, cena y charla con la dueña de la casa, una señora un poco peculiar, que se levantara inespreso, para prepararnos el desayuno,  y a dormir. En la Junior Suit, que comparto con Jesús como el día anterior y los siguientes.

16 de Mayo ETAPA 2 GOTARTA – SPUI

Son las 8:30 hora prevista para desayunar, con la señora de la casa, una persona “Hippy” se podría decir, no tanto por su vestimenta, sino por su forma de pensar y vivir.

Despertamos a David y Enrique que se les han pegado las sabanas y desayunamos copiosamente otra vez, y es que  hay que reponer  fuerzas, no se sabe lo que deparará el camino.

A las 9:30 estamos preparados para salir y la señora de la casa nos advierte desde la ventana, con una hoja en la mano, que no hemos abonado las cervezas que nos tomamos el día anterior…. (Que despiste)

 Después de abonar lar consumiciones, emprendemos camino, primero por caminos agrícolas, en ligero descenso, para continuar un tramo de carretera, que como de costumbre, no tiene ningún tráfico. Para después de unas fuertes rampas llegar a Castellers, una aislada casa en el campo,   que es nuestro siguiente punto de control, donde encontramos preparando su salida, a un par de chicos, que están haciendo la ruta por su cuenta. Pero recortándola en algunos puntos.

A partir de aquí, comienza una subida con fuertes rampas, pero sobre un camino recubierto de graba, que obliga a subir, con mucha cadencia, el camino se hace cansino. Alguno tiene que echar pie a tierra, al perder el equilibrio, otros optan por subir un rato a pie, para estirar los músculos, y otros paramos directamente, con la escusa, de esperar al último.

Tras pasar dos pueblos, semiabandonados, comienza un camino limpio de piedras , con vistas impresionantes para llegar a una carretera, que nos hará descender muy rápido todo lo subido y llegar al siguiente punto de control, con sus Coca-Colas y cervezas, y es en este punto donde descubrimos, el verdadero significado de “perder aceite”. Jesús siguiendo las indicaciones de un buen amigo suyo, se ha echado vaselina, donde la espalda pierde su nombre como si fuese gratis y  según lo apuntado por él, se paso unos cuantos pueblos, lo que produce que le valla rezumando atreves del cullote. Cada vez  que se sienta en algún sitio, va dejando manchas de aceite. Unas risas más y continuamos nuestro camino.

Volviendo a subir por un camino más estrecho que en otras ocasiones, y  más duro, para llegar a un collado de tierra roja, arcillosa y rocas          que nos obligar a poner en numerosas ocasiones el pie a tierra, debido a la  dificultad, y el agotamiento.

Hasta ahora, el camino,  había sido todo  pisteo, sin dificultad, aparte de salvar el desnivel , pero a partir de aquí, has de volver a bajar la montaña, se transforma en senderos de técnicos a muy técnicos, donde Enrique explota todo el potencial de su nueva bici.

Un poco tarde llegamos a Spui, después de haber desestimado algún que otro lugar donde comer,  llegamos a un restaurantes donde ya no nos darán más que un bocadillo de pan con tomate y fuet, donde la señora dependienta, muy amable pero un poco quisquillosa, “que si no me dejéis las mochilas encima de las mesas, que si las cervezas de una en una, que es lo  entendemos por chorizo ….” Todo peros…

Después de comer, café y helados, nos acercamos a nuestro hospedaje a unos cientos de metros, algunos lavan las bicis, y otros nos entretenemos en quitar un pincho de la rueda, por el cual se escaparía todo el aire….. No problema,  tienen un compresor, el cual utilizo para inflar y con el gel de la cámara en un minuto solucionado.

Duchita y cervezas, en esta ocasión, tengo que salir yo solo a dar un vuelta por el pueblo, el resto prefiere la barra de bar. Seguidamente, copiosa cena a base de pasta, butifarras, ensaladas, postre cafés y copas, que alguno le pasaron factura.

David, muy amablemente nos reserva  el lugar de la comida, del siguiente día solicitando chuletones para todos, (hay que darse un homenaje) esperemos llegar a una hora prudente.

17 de Mayo ETAPA 3 SPIUK – VALENDIA D`ANEU

Otra vez  copioso desayuno a las 8:30 para salir a las 9:30, David, comienza el día un poco atravesado, el estomago le esta perjudicando un poco, y al coger la bici está pinchada, después de una rápida reparación, quinientos metros de bajada y subir hasta los 2.200 metros, para los cuales emplearemos casi dos horas,  subida  tendida, con alguna rampa de mayor grado.

Subimos de dos en dos, a la mitad del camino nos reagrupamos en un cruce,  y prácticamente desde aquí, la subida la haremos en solitario, para ir llegando poco a poco a la cima, después de una fotos, continuamos camino, por la parte alta, pasamos alguno tramos de barro, producido por el deshielo, no más de 10 metros, y descubrimos que es un barro botijero, como el de Paracuellos, pero en lugar de rojo, negro, si hubiera llovido, esto hubiera sido un infierno.

Después del barro, David decide lavar la bici en una cascada, lo que aprovecha Jesús para ir abriendo camino,  llega el solo a la altura del primer nevero a atravesar, y no lo duda, se pone a cruzarlo, seguidamente llego yo, unos metros detrás empiezo a cruzar el nevero, con la bici tumbada, y a semejanza de Jesús, clavando el manillar de la bici en el hielo, a modo de piolet. En una ocasión levanto la vista y no veo a Jesús, miro hacia abajo, y veo la bici volteando ladera abajo y a Jesús deslizar por el nevero. Como hace un poco de  curva, no veo donde termina y lo primero que pienso es que se ha matado.  En ese momento miro el nevero para abajo, hay unos 75- 100 metros de hielo con una inclinación importante, trago saliva,  valoro, no me queda más remedio que continuar, sigo avanzando con pasos más cortos  e intentando asegurar bien los pies a cada paso que doy,  ya veo a Jesús, ha bajado unos 30 metros, y al llegar a la tierra, se ha frenado, dice que se encuentra bien,  y está subiendo para llegar al camino,  cuando falta unos 5 metros para terminar el nevero, se torna muy inclinado, y de repente “zas”,  empiezo a deslizar por el nevero, yo tan solo  desciendo una decena de metros, culada en el barro, y  la sonrisa tonta,  que se te pone después del susto. Seguidamente cruzan David y Enrique, a los que en los últimos metros, les ayudamos, cogiéndoles las bicis, y pasan sin mayores problemas.

 ¿Sería este el nevero difícil que nos habían advertido, o no? continuamos la marcha y tras llegar al que seria el punto más alto de la pista, aparece un nuevo nevero con una impresionante, caída, como nos dijeron lo empezamos a sortear  por la parte superior, empujando las bicis, por la montaña, Jesús cree ver un sendero, por el que intenta avanzar, pero yo creo que se aleja bastante del track, con lo cual le advierto, que voy a
mirar. Consigo llegar a ver el final del nevero y por donde se puede bajar de nuevo a la pista, en ese momento aparece Jesús con la firme intención de regresar sobre sus pasos a Spui, pues sostiene la idea de que no sabemos el tipo de neveros que vamos a encontrar, yo por mi parte creo, equivocadamente, mantengo que no habría dificultades importantes más adelante, a tenor de lo que nos habían dicho la organización.

Jesús regresa a la altura de David y Enrique, y yo alcanzo la pista superando por fin el nevero, allí espero unos minutos, llamo por teléfono, mando wassap, pero la comunicación parece imposible, no hay cobertura, a si que creo que el resto del grupo retrocedería y buscaría un camino alternativo, con lo cual prosigo el camino solo y llego a otro nevero que ocupa todo el camino, dejando un paso de tan solo unos centímetros, al lado de un barranco, trago saliva, cojo la bici, con la mano derecha, y con esta colgando sobre el barranco, avanzo, con sumo cuidado, hasta la parte más estrecha, donde se me ocurre mirar hacia abajo, más de 400 metros de desnivel con una bajada, de piedra suelta y una inclinación de más de 60 grados…de corbata… lo  pienso dos  y tres veces y con mi mano izquierda, clavando las uñas en el nevero, cual gato, consigo pasar…. (Tan solo ha sido un pequeño paso, pero que paso…)

Otra como esta y me vuelvo para casa. Decido hacer una foto, para dejar constancia de mi locura y cuando voy a emprender el camino veo a lo lejos arriba de la montaña, dos siluetas, que por momentos parecen dos persona, en otros parecen un árbol,  después de dudar durante minutos, y por más de una ocasión pensar que era un árbol, la dos siluetas se separan, ya no queda duda, son dos persona, pero serán David y Enrique o serán los otros dos chicos que  están haciendo la ruta tras nosotros.


Mientras espero a que lleguen con una piedra, plana intento ir recortando el nevero, para poder hacer un poco más de paso, pero hay muy poco espacio, y el terreno está muy suelto con mucho riesgo, de caer, a si que coloco unas piedras planas, para ayudar en lo posible el paso, y me siento a esperar su llegada.

Después de esperar unos cuantos minutos, llega Enrique, que procede a pasar por el borde del nevero, pero a la mitad, se vuelve, dice que por allí no pasa, que va a intentar buscar un paso alternativo, seguidamente lo intenta David, que con mi ayuda, cogiéndole la bici, pasa sin problemas, Enrique ve que no hay alternativa, y lo intenta de nuevo, le cojo la bici, y después dándole la mano, consigue pasar sin problemas.

Reemprendemos la marcha, y como diría Enrique parece una película de miedo, a cada loma que sorteas, no sabes que vas a encontrar después, otro nevero, otro paso complicado … menos mal que lleva las coderas dice :).
Encontramos otro nevero bloqueando la pista por completo, pero unos metros más abajo parece que es más plano, así que decidimos atacarlo lo ahí, cuando casi estamos terminado de cruzar, escuchamos agua, agua correr por debajo del nevero, solo falta que se hunda….por suerte resiste nuestro peso, y cruzamos sin problema.

 En este momento, conseguimos ponernos en contacto con Jesús,  comentamos distintas posibilidades, que tienen para reincorporarse a la ruta, y decide, que nos espera en Valencia D`aneu, que es donde pernoctaríamos. Proseguimos camino, y encontramos el último nevero, que sorteamos, por la parte superior, siguiendo a un rebaño de cabras,

A partir de aquí bajadas trepidantes por la pistas de ski de Spot, hasta llegar por unos senderitos, con trialeras, al pueblo donde nos está esperando un señor chuletón.

Después de buscar, por el pueblo, encontramos el restaurante Joaquín, pero tiene pinta de llevar unos meses cerrado, ¿Dónde llamaría ayer, se repite una y otra vez David?

Para que no nos pase lo del día anterior, son las 15:15 y decidimos entrar  en el primer restaurante, y comemos, convenientemente, algún entrecot, a falta de chuletón, pero es un poco lento el servicio, y desestimamos, tomar unos chupitos, por cuenta de la casa,

Partimos pasadas las 17 horas, después de sellar el control, y nada más salir del pueblo, nos vemos obligados a pasar un río, con la suficiente profundidad, como para empaparnos los pies, y quitarnos las ganas de siesta, más senderitos, y bajadas técnicas,  y es aquí donde David, ayuda al estomago a digerir el entrecot, dando un vuelta de campana.

Emprendemos una subida por senderos estrechos con algún tramo técnico,  uniendo los pueblos Estais, Jou, y Refugio casa Masover, donde tenemos otro control. Esta casa esta regentada por un bombero retirado, que se dedica a organizar rutas 4×4, senderismo etc.,  y nos pregunta que si somos los compañeros de Jesús, él es también el taxista, de la zona, y fue a recogerle y le llevo al hotel, donde descansaríamos, por el módico precio de cien euros, y es que ha tenido que hacer 90km para recogerle y 90 para llevarle al hotel.

Entre unos refrescos y cervezas, le comunicamos nuestra intención de  recorrer el bosque de  Gerdau, antes de llegar al hotel, pero David, y Enrique van con las fuerzas justas, y además ya ha empezado el partido Barcelona  Atlético, que decidirá el campeón de liga. También nos informa que en el hotel hay servicio de taxi gratuito, que nos subirá al día siguiente, a ese mismo punto para continuar, la ruta.

Decidimos, bajar por carretera al hotel,  lavamos las bicis, y sin tiempo para cambiarnos, pero con unas cervezas, podemos ver la segunda parte del partido, “en territorio enemigo” finalizado este con empate y dando  Campeón de liga el Atlético, y para evitar cualquier tipo de altercado, y como durante el partido, solo hacemos comentarios por lo bajini.

Después de la ducha,  unas cervecitas más para hacer tiempo y comentar lo acaecido durante el día, cena y sin más a dormir, y es que no sabemos si fue el estrés de  los neveros o la dureza de la etapa, algunos están, muy, muy cansados.

18 de Mayo 4º ETAPA VALENCIA D´ANEU  VIEHLA

Hoy madrugaremos un poco más que otros días para poder terminar lo antes posible, y a las 8:00 estamos desayunado, recogemos los enseres, y cargamos las bicis, en la furgoneta que nos subirá, al Refugi Casa Masover, donde, sellara su control de paso Jesús. Continuamos dirección al bosque de Gerar, sendero estrecho y técnico, para después de  tres kilómetros, afrontar una zona de empuja bike. Continuamos por pistas forestales y  a unos cinco kilómetros de la salida, Jesús nos dice que le ha dado un tirón, que lleva un rato forzando, y que prefiere volverse con su amigo el bombero que le subirá a lo alto de puerto de la Bonaigua, nosotros continuamos hasta el Bosque de Gerar, donde hay un tramo de unos 1500 metros, que no se puede circular en bici, y nos obligan a pasar andando bajo multa de 600€.

Al abandonar el bosque, continuamos una larga bajada por carretera, hasta llegar al rio Isil, al cual seguiremos buscando su nacimiento hasta la estación de esquí de Baqueira Beret.

Atravesamos pistas forestales, solo transitada por algún todo terreno. Desde Beret, bajada trepidante por caminos, al principio con nieve, y senderos estrechos, con tramos muy técnicos, donde David, vuelve a voltear, en  un tramo de escaleras.

Unos pueblos antes de llegar a Viehla, me despisto un poco de track, y me salgo unos cien metros, al volverme, paso al lado de un  señora, que lleva un Pastor Alemán, atado con una correa de metro y medio, y sin mediar gruñido, ni ladrido alguno, el perro me propina un mordisco en la pierna, regalo de despedida, espero que por lo menos estuviera vacunado, después de llamar la atención a la propietaria, un unas leves disculpas, partimos con el mallot roto, y la pierna ensangrentada, camino de Viehla, donde nos espera, Jesús, duchadito, y reposado.

Una rápida comida, a base de chuletón, con cervecitas para las agujetas, y visita a las oficinas de Pedels de Foc a recoger nuestro mallot conmemorativo de la hazaña y unas botellas de champagne para celebrarlo. Y como no comunicarle a Pep el miedo que pasamos en los neveros.

Regreso al Hotel del primer día, ducha, recoger todo, colocar las bicis, en el coche  y camino a Paracuellos, para llegar a las 23:30, con una gotitas, que solo notaron sobre sus cabezas, aquellos que van “Cabriolet”.

En resumen una experiencia inolvidable, con un clima ideal, sin problemas mecánicos reseñables, aconsejable para todos aquellos que le guste el puro mountain bike. En 225km con 6500m de desnivel hay distancia para pistas, senderos, trialeras e incluso empuja-bike, no recomendable para los que no le gustan los “pedrolos” ni las zonas técnicas, siempre y cuando no les moleste el empuja bike. Agradecer la amabilidad y simpatía de todas y cada una de las personas que nos encontramos en el camino, excepto la señora del perro. (jeje)

Y como ya veníamos comentado en el viaje de regreso, ¿Cuándo será la Próxima? Esperemos que sea lo antes posible ¿dónde? ¿al pirineo Aragonés? o tal vez será… ¿Pedals de Granada? recorrido semejante en cuatro etapas…………

Nos vemos en los caminos

Saludos Luis Miguel  (Villy)

2014.05.24 – BH Madrid-Segovia Experiencias.

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 Estimados todos, (Como diría Alex), jejeje.

Han pasado algunas semanas sin publicar rutas, volvemos a la carga y con renovadas fuerzas.

En este caso, y haciendo los mismo que con la ruta de Avila-Majadahonda donde los participantes escribían su experiencia, os dejo con los relatos de cada uno de los que participamos de esta excitante y sufrida ruta.

Javier Caballero (Javi):
6:30 de la mañana, suena el despertador, después de tantos meses llega el gran día. Duchita y a desayunar que he quedado con los chicos en la salida. He dormido en el Hotel que recomienda la organización porque mi primo (Pedro) vive en Leganés y no le gustan los madrugones. Desayuno normal en el hotel, sin excesos. Nos preparamos y salimos con la hora pegada (7:35). De camino a la salida nos perdemos y salimos los últimos, literalmente. 
Empieza el gran día, con muchos ánimos. Vamos por las calles de Montecarmelo hasta que cogemos el  camino de tierra. Voy mirando pero no veo a nuestros compis del club, bueno ya les alcanzaremos en algún avituallamiento. En general, la gente con muchos ánimos y con ganas de parar en todos los pueblos para tomar cañas. 
Nada más salir primer parón, creo que es la salida oficial y empezamos a pedalear tranquilamente dirección a Tres Cantos, primer avituallamiento (km 14), en él están todos, Jose Antonio, Manolo, Alex, Kiko y Dennis, como vamos bien servidos de liquido seguimos sin parar afrontar los sube y baja que nos esperan. Muchos de ellos son duros y con la piedra suelta, en más de uno hay que hacer empuja-bike debido a Bikers que empujan sus bicis y no se retiran. Proseguimos y llegamos al segundo punto de avituallamiento sin ningún problema, en este si paramos y cogemos de buena gana la barrita y gel que te dan. Con todo el club reagrupado (excepto David ) reanudamos la marcha, antes cogiendo otro gel por si las moscas.
De camino a Colmenar, Manzanares y Matalpino, vemos unas cuantas averías (cadenas rotas, pinchazos, fotógrafos de paisajes, etc.), hacemos varias paradas en los distintos avituallamientos, rellenamos botes y reponemos fuerzas(mas barritas y mas geles), para afrontar el tramo que nos llevara a Cercedilla, donde en teoría si no estaba bien, teníamos la intención de coger el tren de vuelta a casa. Pero muy satisfactoriamente el ritmo que he cogido, más lento que mis amigos del Club, me hace llegar bien de fuerzas y tras descansar y comer un bocata de jamón que me había preparado el día anterior. Les digo a Alex, Jose y Manolo que nosotros empezamos la ascensión a la Fuenfría , que ya nos cogerán subiendo.
Salimos del avituallamiento de Cercedilla y empezamos la ascensión, caminos asfaltados y bastante anchos, no es muy complicada pero constante la subida, ya llevamos casi 70 km en las piernas. En el km 74 hago un parón para descargar las lumbares y cervicales que me empiezan a molestar y hago un tramo a pie, en eso que aparece el primer miembro del club, Jose Antonio, nos pregunta: “todo bien” y le deseamos buena suerte con su ascensión (va como una moto), proseguimos la ascensión y un poco después nos adelantan Alex y Manolo, a los pocos km hace lo mismo Kiko. Ya noto los kms en las piernas y prefiero bajar el ritmo y llegar arriba (sigue molestando las lumbares y el culo). En eso que levanto la vista y veo que casi hemos llegado al alto de la Fuenfria y veo a Manolo, Alex y Kiko charlando mientras descansan un poco. Paramos y descansamos y comentamos un poco la ascensión. Yo solo hago mirar hacia mi derecha y veo que nos quedan unos 30km de descenso. Nos ponemos ropa de abrigo para no enfriarnos en el descenso.
Reanudamos y cada uno a su rollo, empiezo a bajar detrás de mi primo que va como una moto. Es una bajada que te hace estar muy alerta y con los ojos bien abiertos, tiene tramos muy empedrados y toda precaución es poca. Tras muchos km de descenso entre arboledas, empezamos ya tramos donde hay poca vegetación. Pasamos vacas, una carretera e incluso pasamos por alto el avituallamiento final antes de Segovia. Nos quitamos la ropa sobrante y continuamos descendiendo, y a los lejos vemos la ansiada Meta. Gracias a dios que es cuesta abajo, no aguantaría ningún puerto mas, ya empieza a doler bastante el culo, tanto que es insoportable estar sentado. Llegamos a la meta, nos dan una medalla, agua y nos quitan el chip y veo a casi todos los componentes del Club. Esperamos a que estemos todos, y mientras lavamos las bicis. Entonces nos dirigimos hacia el Acueducto para hacer la entrada triunfal y las fotos oportunas. Y justo en el ultimo escalón antes de empezar a bajar por la escaleras del Acueducto, no me da tiempo a levantar la rueda trasera (debido al cansancio), reviento la rueda trasera (menos mal que ha sido al final) y me doy cuenta en el tercer tramo de escaleras de bajada. Nos hacemos las fotos frente al Acueducto y nos dan la noticia de que los trenes de Renfe salen a horas impares (18:30), cambiamos rápidamente la camara y salimos escopeteados hacia la Renfe, tras 4 km llegamos a las 18:55 y parece que nos estaba esperando el tren. Gracias a dios que hemos llegado, el siguiente Tren salía a las 21, próxima parada Torrelodones. No me he despedido de los Compis del Club y sin batería en el móvil. Ha sido una experiencia muy buena pero también muy agotadora. Venga que empieza la Final de Champions.
Ha sido un placer compartir estos caminos con vosotros chicos, somos un Gran Club pero sobre todo “Grandes Amigos”.
Manuel Rodríguez (Manolo):
Desayuno fuerte, hoy va a ser un día largo y duro, la ruta es la BH Madrid-Segovia (108 km). Tras reunirnos en el punto de quedada, partimos hacia el pueblo de Fuencarral, lugar de partida de la ruta. Al llegar, vemos el estupendo ambiente que se respira, mucho biker, mucha ilusión, y muchas ganas de empezar, lo bien que está montado por parte de la organización. Nos situamos en nuestro cajón de salida.

A las 08:00 se da la salida oficial, hasta las 08:10 no pasamos por el punto de salida, tras salir de Fuencarral  cogemos las pistas de tierra  con alguna retención, es lógico somos muchos (2100 participantes) y no cabemos todos en algunas estrecheces del camino.
Atasco en la Marmota
En el primer avituallamiento (Tres Cantos) nos juntamos todos los del club excepto David que al salir en el primer cajón seguramente nos lleve una buena distancia. Vamos animados y charlando hasta llegar a las cercanías del puente de la Marmota, nos llevó pasarlo algo más de una hora. Se aprovecha para hablar y comentar con algunos participantes llegados de Segovia, Burgos, Andalucía, Coruña, Cantabría, etc… este deporte es muy grande…
Una vez pasado el atasco, ponemos ritmo, ya todo el camino será  de subida,  son pistas amplias donde Kiko y yo vamos adelantando a algunos bikers que llevan ritmo distinto, cada uno pone el que más cree conveniente. Nos hemos distanciado del resto de componentes de Club sin darnos cuenta.
Llegamos al segundo Avituallamiento cerca del Km  treinta y algo, paramos a coger bebida y alimento, hay que comer y sobre todo beber, Kiko y yo continuamos un poco mas adelantados al resto del Club.
La pista sigue “picando para arriba” muy tendida pero inexorablemente te va consumiendo, antes de llegar a Manzanares el Real tenemos una bajada donde descansar las piernas y seguidamente el tercer avituallamiento donde volvemos a tomar refrigerio y alimento (barritas y geles).
Seguimos, empiezo a notar calambres en el gemelo izquierdo, en breve hará efecto lo ingerido en el avituallamiento pero bajo un poco el ritmo, los compañeros se distancian de mi pero les sigo de lejos, pasamos Moralzarzal, y se endurece la ruta subiendo hacia La Barranca, ya llevamos cerca de 60 km. Y esta subida hace criba, los SPM (suputamadres) se oyen esporádicamente entre los bikers, algunos hacen parte de la subida mediante el procedimiento de “empuja-bike”. 
Llegamos a Cercedilla, primer objetivo cumplido ya que hemos pasado el corte de la organización, descansamos y comemos. Nos hemos reagrupado todos, Joder Alex…, estas muy fuerte tío como has subido la Barranca. Nos enteramos que David ha sufrido una avería irreparable en la rueda trasera y está camino de vuelta en Tren. Que faena…
Continuamos ruta, nos queda subir la Fuenfría, JoseA. pone un ritmo infernal y se distancia, el resto ponemos el que podemos, algunos ya con fuertes calambres en las piernas, pasamos a Javi y su Amigo que habían salido un rato antes desde Cercedilla, van a un ritmo un poco mas tranquilo. Nos reagrupamos en el alto de la Fuenfría, pero falta Dennis que arrastra calambres desde el inicio de puerto.
Decidimos continuar, en la bajada por pistas forestales me distancio, solo quedan 20 km, que los cubro en algo menos de una hora. Llego a la meta del tramo cronometrado  donde me espera JoseA. Y donde esperamos al resto del Club. 
Desde aquí hasta El Acueducto vamos juntos donde nos espera la llegada oficial, la han montado genial tipo a la Vuelta, bajando por tramos de escaleras y público aplaudiendo, te hace sentir algo especial…
En fin, toca vuelta a casa en autobús de la organización, algunos durmiendo por el cansancio acumulado pero felices por haber terminado. David, lástima de tu avería, el año que viene será… La organización ha estado fenomenal, la ruta ha estado muy bien indicada, no te hacía falta el GPS, con un punto a mejorar por los atascos.
Felicidades a todos los miembros del Club que han participado, ha sido un placer haber compartido estos kms en vuestra compañía, este club, aparte de otras cosas, es lo mejor que tiene.
Saludos. Manuel.

Alejandro Weil (Alex)

En enero mi amigo Fede me avisó de esta ruta. La página web la describía como una ruta exigente (108 km, 2200 m de ascenso positivo y 1800 de descenso) con un máximo de 2000 dorsales.

Para esa época yo estaba jugando con la idea de apuntarme a mi primer “gran ruta”, pero los 2000 bikers me echaban un poco para atrás: ¡es mucha gente!; yo soy más de rutas entre unos pocos amigos, y como en el Club se está estableciendo la tradición de hacer la SRAM (Super Ruta Ávila Majadahonda), en la que participan 100 bikers o menos, me pareció que ésta sería en principio una mejor opción. En principio. Una vez tomada la decisión de apuntarme a una ruta de 100 km, al pensar en la preparación necesaria, ví que la fecha de la SRAM no me dejaba tiempo suficiente, así que decidí unirme a la marabunta (acabamos inscribiéndonos casi 15 bikers del club, muchos de ellos por gentileza de Ángel, que trabaja cerca de La Grupetta, aunque con el cambio de fecha por parte de la organización sólo quedamos nueve inscriptos: David, Dennis, Javi, José Antonio, Kiko, Manolo, Oscar, Raúl y un servidor).

El comienzo de la preparación se fue demorando por lluvias y quehaceres varios, y para mediados de abril, tras una aparatosa caída con golpe en un hombro pero sin mayores consecuencias, empecé a preparar la ruta con más ganas que conocimiento (y con ninguna experiencia). Durante una ruta le pregunté a Manolo qué sería conveniente hacer; su sabia respuesta: “rodar, rodar y rodar”. Así que me puse a ello, haciendo lo poco que podía: ida y vuelta al trabajo (Tres Cantos) una vez por semana, sólo, tirando de fuerza de voluntad, y la salida «religiosa» del domingo, tan placentera, con el club. Ya para primeros de mayo nos empezamos a poner serios y con algunos amigos del club pensamos hacer una ruta un poco «especial»: de Pitis a Cercedilla, para volver en Cercanías; 65 kms y 1600 m de desnivel (para mí, hasta ese momento, la ruta más dura de toda mi vida!!). Para el jueves 15 de mayo preparamos otra ruta seria: La Cabrera – Miraflores – Puerto de Canencia – Puerto de Morcuera, y regreso en bici: 80 kms y 1800 m de ascenso. Segundo récord! Ambas rutas las hicimos a nuestro ritmo, entre amigos; un placer. A partir de ahí los entendidos recomendaban empezar a reducir intensidad, así que salí el domingo 18 con el club (50 kms, 1000 m de ascenso; joder, si en comparación parece poco….) a ritmo tranquilo porque las piernas notaban la paliza del jueves anterior. El martes 20 nuevamente a Tres Cantos, y luego descanso hasta el 24, día de la ruta a Segovia.

A medida que se acercaba el día, la verdad es que me iba poniendo un pelín ansioso, casi como en situación “pre-examen”. Era una sensación dentro de todo placentera, y que tenía un aspecto positivo: resolvió el posible estreñimiento previo; así que ya el día anterior estaba fino fino, con expectativas de evitar el nunca deseado “apretón” en medio del monte. La noche anterior, mientras estaba por cenar un buen plato de arroz con pollo (preparado con mucho amor) y una cerveza, vinieron a desearme suerte Jose y Eva, unos amigos que corren en plan “bestia”; ipso facto me cambiaron la cena por pasta y cerveza sin alcohol. Vale, todo sea por estar en “buena” forma al día siguiente, me como la pasta y guardo la birra para la vuelta…. pero cuando se marcharon, el pollo me lo comí! Y a la mañana siguiente, desayuné otro plato de pasta. Por cierto, para la próxima gran ruta, Jose y Eva me recomendaron la siguiente dieta para los días previos: unos días antes: nada de hidratos de carbono ni alcohol; el día anterior o los últimos dos días: hidratos a punta pala…. pero nada de alcohol (qué pena).

La mañana se presenta…. muy pronto: el despertador suena sobre las 6. Besito de buena suerte y última comprobación del gran check-list preparado por Manolo: todo correcto, así que parto hacia el CC Miramadrid, punto de encuentro para luego proseguir hacia Montecarmelo. Aparcamos, montamos bicis, etc., y rumbo al punto de salida, no sin antes intentar dejar el último “pinito”. Ahora sí, todo listo.

¡¡¡¡Por Dios, cuánta gente!!!! Aunque la salida está completamente abarrotada, por suerte nos encontramos algunos compañeros para arrancar juntos. Nos faltan David, Raúl y Javi; ya nos encontraremos en el primer avituallamiento. Desde que dan la salida hasta que empezamos a rodar pasan unos 10 a 15 minutos, y a los pocos metros…. primer atasco. Esto no pinta bien. Seguimos rodando por pistas, y la ruta nos lleva a unos toboganes, donde gran cantidad de bikers ¡se bajan de la bici en las cuestas!, bloqueando a los que nos animamos a subir montados. Insisto: esto no pinta bien.

En estos primeros kilómetros Dennis y yo vamos juntos, charlando tranquilamente, hasta que en el primer avituallamiento nos encontramos con Javi, José Antonio, Kiko, Manolo y Oscar (David y Raúl van más adelante). Este avituallamiento es en Tres Cantos, sitio que me recuerda a mi compi Alberto, que está con una hernia cervical y sin poder tocar la bici. Compi, recupérate pronto, ésta va por ti.

Esperando a cruzar el puente de La Marmota

Comienza la bajada, y llegamos a la valla de El Pardo; es todo felicidad: el clima está ideal, la media en 13 km/h, vamos bien, ansiosos por llegar a la bajada de La Marmota.. Hasta que…. ¡No! ¡Otro atasco! Y este es de los buenos. Tras media hora parados, empezamos a movernos…. Y viene una nueva desilusión: la bajada a La Marmota la están haciendo todos a empuja-bike, así que para montarse en la burra tocaría esperar otra hora a que pasen todos. Ni hablar. Así que bajo desmontado y me pierdo una de las mejores partes de la ruta. Esto no es que pinte mal, ¡es un desastre!

Tras hora y media de atasco logramos cruzar La Marmota, que ha hecho honor a su nombre; un horror, todo empuja-bike y la media baja a unos 9 km/h. ¡Mierda! Ahora vamos a tener que apretar el ritmo para llegar a tiempo a Cercedilla; y apretar el ritmo no me gusta nada, soy de los que gusta ir tranquilo, a mi ritmo. Por suerte el tramo siguiente no se da mal y la media empieza de a poco a recuperarse. Al llegar a Manzanares, donde nos volvemos a encontrar todos (menos David y Raúl, por dónde andarán, ya en Cercedilla quizás…), seguimos ajustados de tiempo. Pues a seguir moviéndonos; próxima estación: Avituallamiento Mataelpino, donde volvemos a reunirnos los 7 habituales. Los avituallamientos me parecen en general bastante bien organizados, la fruta y bebida entran de cine, nos reunimos todos y tenemos unos minutos para charlar…. en fin, esto no está tan mal después de todo.

Hasta ahora no he probado ninguno de los geles, sólo fruta y barritas, y de momento bien. De tiempo vamos mejor pero no puede uno distraerse, que es la 1:30, a las 3 cierran el control de Cercedilla y faltan unos 15 km. Un pinchazo y adiós, y además aquí empieza el tramo donde hace pocas semanas pinché, así que me meto más fruta, un gel, y a seguir. Como voy medio bien de fuerzas y me siento cómodo en el sendero, decido apretar un pelín el ritmo, y sigo a buen ritmo toda la subida hasta la Fonda Real, a la que llego apenas pasadas las 2…. Y donde para mi sorpresa, ya que no lo recordaba, está el control de Cercedilla. ¡¡¡¡¡Siiiiii!!!!! ¡¡¡¡Llegué!!!! ¡¡¡¡Esto es una maravilla!!!! La preparación ha dado sus frutos.

Espero unos minutos a Manolo, y bajamos juntos a Cercedilla. Vamos desencontrados del resto, algunos irán por delante y otros por detrás, pero nos reunimos nuevamente en Cercedilla. Ahí nos enteramos que David ha sufrido una avería y se vuelve (qué pena compañero, la próxima vez será), y vemos a Raúl que ya arranca hacia Segovia. Qué máquina.

Una hora y pico que tardamos en que nos den la pasta, comer, meadita de rigor, y montar nuevamente. Joder, ¿Dónde han quedado esas buenas sensaciones? Frío, más cansado de lo que pensaba, y con el culo perjudicado, empiezo la subida al puerto de la Fuenfría. La recordaba como una subida más bien tendida, no demasiado exigente; pero claro, cuando la hice no tenía 70 km en las piernas (ni en el culo). Menuda diferencia. Pero estamos aquí, y no es momento de darse la vuelta, así que con paciencia vamos dando pedalada tras pedalada, alternando tramos sentado y de pie (por eso de tener el culo como el de un mandril). Hay que llegar al mirador Vicente Aleixandre, a partir de donde, según Manolo, se suaviza la pendiente de subida. Por suerte, la grata compañía hace mucho más llevadera esta subida, auténtico desafío que logramos superar a base de obstinación, paciencia y buen rollo. Aquí el grupo se estira un poco; JoseA va como una moto y coge la punta, seguido (bastante lejos) por Manolo y por mí; muy cerquita vienen Kiko y Oscar, luego Javi y un poco más rezagado Dennis. Lo importante es que seguimos todos, y que lleguemos todos a la Fuenfría!!!

Fotos de rigor arriba, nos abrigamos y empieza la bajada, aunque me quedo atrás para hablar por teléfono con Dennis y, tras ver que todo iba bien y que estaba casi arriba, arranco. De aquí en adelante es todo disfrute; la bajada hasta Segovia es larga y muy bonita, con pista, sendero y tramos un poco más técnicos. Me empleo a fondo en alcanzar a mis compañeros, y de a poco voy dándoles “caza”; a todos salvo a JoseA, que iba muy adelantado, y a Manolo, que debe estar bajando como un poseso. En el último avituallamiento me encuentro con Kiko, que estaba comiéndose una barrita tranquilamente, y seguimos el tramo final juntos hasta cruzar la meta, abrazados.

Como primera gran ruta ha sido una experiencia espectacular. Lástima los atascos, sin los cuales la habríamos acabado en menos tiempo y sin presiones. Sin duda, para mí lo mejor del día ha sido hacer esta ruta en tan grata compañía. La bici de montaña me da esos momentos, fruto de la combinación de esfuerzo y desafío individual, pero realizado en grupo y acompañado por gente entrañable mientras alterno entre la concentración total en el camino y la contemplación de unos paisajes de ensueño, en que pienso que algo más se le puede pedir a la vida, pero no mucho…..

 

2014.05.03 – Pitis-Cercedilla

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Con el fin de preparar la ruta Madrid-Segovia que algunos de nosotros realizaremos el próximo día 24 de Mayo y para fomentar las salidas del Club los sábados, se propuso realizar esta ruta la cual iba a tener un formato diferente. A diferencia de las que hacemos habitualmente que son circulares, esta iba a ser lineal. El punto de inicio sería la estación de Pitis (Montecarmerlo) y el final sería Cercedilla. El regreso a Pitis se realizaría en tren de Cercanías que es línea directa. La distancia serían 65 km con un “d+” de 1480 metros. Dificultad Técnica Media y Física Media/Alta.

Habíamos quedado a las 08:00 el CC MiraMadrid Alex, JoseA, David, Carlos y yo (Manolo), Dennis iría directamente al punto de inicio de la ruta. Dani no podría asistir por encontrarse indispuesto.

Los 6 bikers comenzamos la ruta a las 08:30, con buen tiempo que iría a mejor con el trascurrir de la mañana, recorriendo los primeros Km pegados a la valla de «El Pardo». El camino ancho y con grandes espacios permite ver el noroeste de Madrid. Al llegar a las proximidades de la Crt. de Colmenar Viejo giramos a la izda para coger el sendero que discurre lindando por la izda con la valla de El Pardo y por la dcha. con la antigua vía del tren. Este sendero, muy divertido y disfrutón con continuas subidas y bajadas por cárcavas y tubos, nos llevaría a El Goloso para coger una parte del carril-bici hasta Tres Cantos (frente al Hotel FOXA).

Dejamos Tres Cantos bajando hacia el rio para, de nuevo seguir pegados a la valla de «El Pardo» fiel referencia y compañera hasta nuestro próximo hito, el puente de la “Marmota”, el camino vuelve a ser ancho y sin dificultades. Un par de km antes de llegar a este punto Dennis sufre una avería, ha perdido en el recorrido dos de los tornillos que sujetan los platos y torcido el plato mediano, tras una tormenta de ideas para solucionar el problema entre los componentes del grupo, optamos por la colocación de unas bridas de plástico en los orificios de los tornillos, solución paliativa, ya que Dennis no iba a poder utilizar el plato mediano, teniendo que usar el pequeño en gran medida y el grande en menor por el riesgo de volver a romper las bridas y quedar parado definitivamente. Al final la solución se mostró eficaz y Dennis completó la ruta.
Llegados al puente de la “Marmota” tomamos un pequeño avituallamiento, a partir de este punto el ascenso iba a ser continuo, si grandes desniveles salvo por el sendero desde este punto hasta la pecuaria, pero constante, atravesamos las carretera de Colmenar Viejo a Hoyo de Manzanares para enganchar la pecuaria que nos llevaría hasta Manzanares El Real tras un breve descenso y atravesando el embalse, muy concurrido este dado el buen tiempo que hace. Fotos de rigor y continuamos camino, no sin antes tomarnos un pequeño descanso a la vez que nos quitábamos algo de ropa ya que el sol calentada de lo lindo.
Nos encaminamos hacia la entrada del parque natural de la Pedriza, dejando esta a la derecha, próximo objetivo la localidad de “Matalpino”, en este punto Alex sufre un pinchazo, solucionado rápidamente gracias al milagroso spray espumoso/reparador que Alex lleva en su ajuar dentro de la mochila.
Llegamos a Navacerrada y algunos de nosotros paramos en una fuente a repostar agua, por cierto, muy rica y fresca que mana naturalmente en esta zona del pueblo. Ya solo nos queda salir del pueblo para llegar al cruce que lleva al Puerto de Navacerrada, para salir de Navacerrada tuvimos que hacer un breve tramo de “empuja-bike”, pasado este punto un  descenso hasta coger el Camino del Calvario que nos dejará a las puerta del Cercedilla, punto final dela ruta.
Otro punto diferenciador de las rutas que realizamos fue la comida en Cercedilla, dado que llegamos sobre las 15:30, nos metimos «entre pecho y espalda» una plato de pasta y un entrecot que estaba exquisito en uno de los baretos de la calle principal de Cercedilla, todo regado con «tinto de verano» y postre, las risas y el buen rollo hacia que fueramos pasto de miradas «envidiosas» desde las mesas cercanas y transeuntes que pasaban por la zona.
Habían sido más de seis horas de camino, no excesivamente exigente, salvo puntos muy concretos y la constante subida unida a la distancia es lo que tiene de dificultad. Por otro lado se puede pulir esta ruta para hacerla más disfrutona, sustituyendo el recorrido por el carril bici hasta Tres Cantos por camino o sendero que nos dejaría en el mismo punto y la parte de Navacerrada que nos obligó a empujar la bici.
La ruta la realizamos de forma muy tranquila y salvo en las zonas técnicas, la charla entre la “grupetta” fue la tónica general, muy buen ambiente y muchas risas a lo largo de la ruta nos han dejado un gran sabor de boca para volver a realizarla y porque no quizá el detonante de una clásica desde Paracuellos.
Un saludo a todos/as
Como siempre, “No vemos en el camino…”

2014.04.27 – Ruta Popular x Paracuellos VI

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Domingo 27 de abril de 2014, RUTA POPULAR ABIERTA por los alrededores de nuestra localidad. Son las 8:50 h cuando salgo de casa hacía nuestro punto habitual de partida, el CC de Miramadrid. Cuando llego me encuentro con tres bikers, los tres son caras nuevas, hacemos las oportunas presentaciones y mientras tanto empiezan a llegar más unidades del pequeño pelotón que vamos a formar, al final vamos a ser veinte, entre los cuales van apareciendo varios componentes del club, David, Mariete, JoseM, Oscar, Raúl Navarro, Alex, JoseA, Dani, Villy y el que os habla Angel, es decir diez y diez.
Mientras David va tomando imágenes para preparar uno de sus videos, como molan, con su musiquita y todo, Dani el “Presi” da las oportunas instrucciones o como os gusta llamar, “briefing” de la ruta. Hoy Manolo, que normalmente se encarga de esta labor, no ha podido venir por molestias en la espalda, recupérate pronto.
Partimos por el carril bici hasta enlazar con el camino que nos lleva a la M50 rumbo a Ajalvir, ruta típica, el campo está verde debido al húmedo invierno y lluvias de primavera, las siembras ya espigadas y la hierba mojada por el rocío de la mañana nos ofrece un paisaje característico de la época en que estamos, los caminos están practicables aunque todavía quedan algunos charcos. En este camino empezamos a pelearnos con las rodaduras de los tractores, carriles de barro seco que una vez metido en ellos te atrapan y son difíciles de abandonar y que nos acompañaran en varios trayectos de la ruta. En esta ocasión Villy me cede el testigo para abrir la ruta, acompañado siempre por varios colegas, los demás componentes del club entrelazados con los participantes de la ruta popular, cerrando pelotón el resto de compañeros, “buen trabajo chavales, y lo que disfrutamos…”
Después de una importante bajada por todos conocida llegamos a Ajalvir, con precaución cruzamos la carretera, bordeando el pueblo partimos por un camino en el que al principio nos encontramos con una pronunciada subida, la cual nos hace de entrar en calor, vamos dirección al cruce de caminos de Cobeña, Algete y Ajalvir donde hacemos una reunificación y aprovechamos la fuente-abrevadero, para refrescarnos. Seguidamente nos dirigimos hacia el norte, siguiendo el curso del Arroyo de las Quemadas, el camino apunta hacia arriba, pero la subida es comoda al igual que el ritmo que imponemos para que nadie sufra demasiado. A la mitad más menos del trayecto antes de coronar si nos dirigiéramos a Algete, giramos a la derecha hacia el Este para alcanzar la pista que va desde Daganzo a Alarparado, en este trayecto encontramos varios toboganes, subidas y bajadas bastante pronunciadas, terreno fácil pero exigente en las subidas y divertido en las bajadas, encontramos algo más de vegetación y muy cerca observamos a una perdiz que huye de nosotros asustada. Al llegar al cruce de Daganzo a Alarpardo seguimos de frente para complicar un poquito más la cosa, algunos comentan que la pista es muy cómoda para llegar a nuestro siguiente destino, Daganzo, pero nosotros, siguiendo el track de la ruta, buscamos la Cañada Real paralela a la pista donde el terreno se hace más duro ya que transcurre entre crestas que también nos va a llevar a Daganzo, la dureza de las subidas puesto que nos encontramos con varios toboganes, obliga a algunos de los participantes a practicar el empuja bike. En el primer otero paramos para reunificar de nuevo y aprovechamos para tomarnos las barritas, platanos etc., es decir llego el momento del avituallamiento de la ruta de hoy.
Siguiendo en dirección hacia el sur buscando Dagando, pasamos un par de toboganes más, en el último nos encontramos con una bajada corta pero empinada. Algunos con la adrenalina a flor de piel la disfrutamos al bajar y otros de forma prudente se bajan de la “burra” pensando en los próximos acontecimientos familiares, estamos casi en mayo, época de Comuniones, “a ver si me voy a piñar…”
Atravesamos Daganzo para dirigirnos por una pista hasta cruzar el puente de la R2 y así llegamos hasta el INTA, el cual bordeamos por una pista ancha hasta llegar al final del polígono industrial de Ajalvir, donde se encuentra la sede de los Testigos de Jehová. Rodeando dicha sede nos dirigimos a la pista que nos lleva hasta Miramadrid dejando a nuestra izda el BRIPAC. Destaco a uno de los participantes, Dani, no “Presi” tu no, aunque también seas un chaval este tiene 15 años, me ha acompañado en cabeza toda la ruta, al que comento entre bromas que ya tenemos un buen elemento para la cantera del club.
Finalmente reunificamos por última vez en el puente de la M50 desde el cual se visualiza Miramadrid, seguidamente llegamos al nuestro destino, el CC. Algunos de los participantes y los componentes de club hacemos la parada de rigor en el Habemus Tapas, uno de nuestros patrocinadores, donde tomamos unas bebidas espirituosas dando lugar al deseado 3 T.
Hasta la próxima, un placer, no vemos en los caminos….

2014.04.20 – Paracuellos – El Casar – Paracuellos

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 Hoy serán de 66 km por las localidades cercanas a Paracuellos, con un d+  cercano a 800 m. con dificultad técnica baja y física media/alta, mas que nada por las distancia a recorrer. El tiempo algo frio al principio luego será mas propicio. La ruta inicia el recorrido en el CC Miramadrid en Paracuellos y pasará por Cobeña, Algete, Alalpardo, Valdeolmos, El Casar, Valdetorres de Jarama y regreso a Paracuellos por las vías pecuarias que recorren el rio Jarama.

A las 09:00 nos juntamos 8 bikers del Club para hacer la ruta: Alex, Carlos, David, Dennis, Javier, JoseM, Villy y este humilde cronista (Manolo). Partimos hacia Cobeña comentando las vacaciones  de Semana Santa, sobre todo los kg que hemos cogido en estas días festivos (al menos un servidor). 
El terreno seco facilita el rodar a buen ritmo, esta va a ser una ruta para “fundir el plato grande”. La subida de Cobeña, corta pero intensa, nos empieza a poner a “tono” las piernas. Seguimos y pasamos Algete en dirección a Alalpardo, por caminos muy secos hasta llegar a Valdeolmos, el ritmo es bueno y salvo las pequeñas subidas, el grupo permanece compacto. En este punto JoseM se vuelve ya que tiene compromisos familiares. 
Llegamos a El Casar, punto de no retorno, hemos pasado el ecuador de esta ruta, aprovechamos para hacer la parada de avituallamiento. Lo que falta es toooodo bajada, salvo cuando nos toque subir…, el camino ancho invita a ir rápido, por lo que engranamos el plato grande y no lo quitaremos hasta Paracuellos lo que hace estirar el grupo sobre todo en la parte final donde David impuso un gran ritmo que no pudimos seguir el resto. La subida desde el río la hacemos desde la urbanización Residencial por el camino de las huertas; aquí Villy se distanció sin que nadie pudiera alcanzarle.
Ha sido una ruta sin incidencias, salvo los grillos que salían de mi bici producto de un defectuoso lavado el día anterior que nos acompañaron hasta la mitad de la ruta. Buena para rodar en grupo y mover grandes desarrollos. Destacar las ganas de “cháchara” que tenía el grupo y que cesaron en el último tercio del recorrido dado el ritmo impuesto por los de cabeza.

Esta vez no hemos podido hacer el siempre reconfortante Tercer Tiempo, para la siguiente….

«Nos vemos en los caminos…»

2014.04.05 – SRAM 2014 – Experiencias

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Participantes del Club en  la SR2014
Esta vez, dado que en una ruta tan larga es muy dificil plasmar la intensidad de la misma por un solo cronista, hemos pensado que cada componente del club que ha participado narre su experiencia para así dar vivo reflejo a los lectores de este blog de las características de esta espectacular ruta montada por el CC Majadahonda (por algo llevan 14 ediciones), como cada uno ha preparado la ruta y cuales han sido sus sensaciones a lo largo de la misma. Os dejo con la lectura esperando que os entusiame tanto como a nosotros, los participantes la ruta:
David:
Hoy el día amanece temprano, son las 6:15 y tengo todo listo para bajar al trastero, recoger a mi fiel compañera y salir en dirección al CC, donde hemos quedado para la ruta de hoy, la SRAM2014.

Tras una hora de viaje, estamos en Ávila, la temperatura es fresca pero no llueve y esto es un notición, aunque Villy no me deja decirlo muy alto para no espantar los claros dejados por la nubes;).

Tras la foto de rigor, empezamos a dar pedales; el terreno esta muy embarrado y en algunos tramos tenemos que hacer empuja-bike, pero esto dura poco, en cuanto cogemos la pista dirección Tornadizos el terreno se vuelve mas favorable. Aquí, en Tornadizos llega la primera de las 3 tachuelas, pero de momento las pilas van a tope y subimos casi sin darnos cuenta. De momento, todo va bien, sigue sin llover, el terreno permite rodar y las piernas responden a la perfección. 

En el km 20 tenemos el famoso puerto del Herradón, solo de recordarlo del año pasado se me ponen los pelos de punta, tiene unos 2km y un desnivel de 200m aprox, está asfaltado casi al completo salvo la última parte que es de tierra. Este es para mi el punto de inflexión de la marcha, es cuando las piernas te empiezan a doler y subes y subes y nunca ves el fin, cuando me ocurre esto, me gusta ponerme pequeños objetivos, llegar a la siguiente curva o a la próxima señal de trafico y recompensarme con un pequeño trago de agua, cada maestrillo tiene su librillo para subir… Pasado el herradón llegó el avituallamiento donde me esperan Ángel, Manolo y Jesús. 
Los siguientes 30km tienen desnivel favorable y transcurren rápido, un pinar con una pista amplia, un tramo de carretera, una pequeña subida y estamos en Robledo de Chavela, el segundo avituallamiento, vamos por el km 60. Aquí, me noto que las piernas todavía me responden bien y decido probar suerte aumentando el ritmo, en el km 75 paso al grupo del club Mtb Ajalvir y desde aquí hasta el final voy solo. Aproximadamente en el km 90 noto que las fuerzas van a menos y las piernas ya no responden como antes, en los repechos empiezo a tirar de molinillo y decido tomar un plátano y un gel para evitar los calambres. 
De aquí al final, la marcha se convierte en un infierno, mucho calor, pocas fuerzas y mucho dolor de piernas. Del km 100 al 105 casi voy por inercia, el último repecho que sube hasta el polideportivo me parece toda una hazaña, pero ya estoy en Majadahonda y Villy me esta esperando, que tío, ha entrado 1h y 30min antes llegando el primero y dejando bien alto el pabellón del club.
Un año mas, aun con los momentos malos, esta cita se ha convertido en imprescindible.

Gracias al club Majadahonda por la organización.

Manuel (Manolo):


Mi experiencia dio comienzo hace un año cuando hice mi primera SRAM. Acabé tan fundido que me dije a mi mismo no volver más, fueron mas de 9 horas subido en la bici, acalambrado en las piernas durante más de 40 km y tardé varios días en recuperarme, lógicamente no tenía la mínima preparación física y psicológica para abordar este tipo de recorrido… pero este deporte engancha, no para hacer gestas, sino por superación personal.
Como he comentado, me dije de no volver, pero cuando en el club se comentó que ya había fecha para la SR2014 un par de meses antes, el gusanillo entró si cabe con más fuerza. Busqué algo de información para mejorar la base de entrenamiento más específico para rutas de largo recorrido y lo adapté a mis horarios, gracias a que todavía tenía algunos días de vacaciones del año pasado pude aplicarlo mínimamente. Nada tampoco que no supieramos, coger fondo, alimentación y buena hidratación son las claves para no sufrir, en demasía, las exigencias de esta ruta también diseñada por el Club Ciclista Majadahonda !!!Que grandes¡¡¡
Había quedado con Villy a las 06:25 para subir la “burra” a la furgo, junto con Dani y JoseM.Tras recoger al resto compañeros en el CC Miramadrid a las 06:30, salimos hacia Majadahonda llegando de los primeros, subimos la “burras” al camión de transporte, fotos de grupo y autocar hasta Ávila.
Comenzamos la ruta a las 09:30, por casualidad voy de los primeros y no tardan en pasarme 20 o 30 bikers, me he establecido algunos objetivos, el primero no machacarme mucho los 35 primeros km, donde están los desniveles más grandes: primero Tornadizos de Ávila y luego el peor, El Herradón, que es duro de verdad, ya que se sube más de 200 metros de “d+” en muy pocos Km. Los siguientes objetivos ir bebiendo cada 10-15’ y comiendo cada 30’/40’ para ir recuperando lo que el esfuerzo deja en el camino.
El terreno blando por las lluvias de los días anteriores permite ciclar sin excesiva dificultad, el barro será un incómodo compañero de viaje durante el 80% del camino, de momento no llueve, pero en el viento trae nubes negras y algo nos caerá. Pasamos “El Herradón”, las piernas van bien, llegamos al primer avituallamiento, ¡objetivo superado! Mientras estamos en este punto llegan David y Ángel, continuamos ruta juntos. Nos llueve un poco mientras circulamos por caminos forestales entre pinares, bajadas y subidas se suceden, la cadena con tanto barro empieza a secarse haciendo acompañamiento de múltiples grillos. Pasamos Valdemaqueda y antes de llegar a Robledo de Chavela empiezo a notar un bajón, inmediatamente me como una “barrita” para llegar al avituallamiento que está precisamente en esta localidad, donde me meto “pal cuerpo” otras barrita más, un gel y algo de fruta y aplico algo de aceite a la cadena. Hacemos juntos la subida, yo algo más retrasado que el resto, algún SPM se nos escapa…, siguen pasando los km y cada km suma tanto en totalidad como en la piernas. Antes de llegar a Valdemorillo tengo un pequeño inicio de calambre en la pierna izquierda, lo solvento con algo de chocolate y bebida. Tengo que beber más a menudo ya que sufro de excesiva transpiración y de ahí los calambres. Cuando hizo efecto la comida, la piernas respondieron con normalidad, siempre dentro del esfuerzo.
A medida que se acercaba el final, el cansancio se iba apoderando de mí, ya no es solo el culo  el que me duele (como coñ..se entrena), sino todo el cuerpo. Cuanto más cerca estaba el final, exponencialmente, más largos se hacían los Km, los últimos 8 se hicieron eternos, no por el desnivel que picaba para arriba, que también, sino por la ganas de llegar al final de la ruta.
Entrada en Majadahonda, nos recibió Villy que había llegado hacía mas de ¡hora y media, que portento¡ 
David, Ángel y Jesus, ha sido un placer volver a compartir tantos kilómetros con vosotros, formamos un estupendo cuarteto, quizá yo el mas «flojete». Gracias a todos por esperarme arriba cuando el camino se empinaba…
Estoy contento por haber rebajado en una hora el tiempo que realicé el año pasado, por haber sabido reaccionar a tiempo cuando tuve el bajón, por saber que uno de los nuestros había llegado primero (aunque no era una competición «me llena de orgullo y satisfacción…»), porque todos los componentes de nuestro club que nos hemos presentado, hemos terminado, “Felicidades Finisher”.
Por último, FELICITAR Y AGRADECER desde estas líneas al Club Ciclista Majadahonda los esfuerzos realizados y por haberse superado así mismos este año, han montado una ruta excelente y por un trato excepcional y exquisito con todos los que participamos, ¡Enhorabuena! 
Dani (El Presi) 
 Afronto mi tercera SRAM después de una semana constipado y consciente de que mi preparación y mi forma física es peor que la del año pasado. Aún así mantengo ilusión y ganas por compartir con mis amigos esta fantástica ruta.

Después de los preparativos y los nervios habituales llego a Ávila con el recelo normal ante los malos pronósticos meteorológicos y con dudas y temores por el barro, las sensaciones, etc. Es un día para no fallar. Aquí no hay atajo hasta Paracuellos o hasta la furgo, es el todo o nada.

Lo mejor es pedalear cuanto antes, así se te van pasando todos los males. Mocos fuera, nervios fuera, ya toca disfrutar.

La ruta cada año la disfruto más y este año con más amiguetes todavía mejor. Por ritmo este año compartí bastante tiempo con Jose Manuel y Jose Antonio he hicimos buen equipo, ellos me dejaban a mi ritmo en las subidas y yo al suyo en las bajadas. Sin peleas, así fuimos tirando unos de los otros toda la marcha.

Disfrutamos y sufrimos juntos, fueron muchas horas sobre la bici donde hay tiempo de charlar, de callar, de ir solo y de pensar. Por esto me gusta a mi esto de la bici.

Es gratificante ver como mis compañeros han incrementado su «adicción» por el MTB en este último año, y esto se ve reflejado en una gran progresión en su forma física y en su técnica en las bajadas. Mis felicitaciones a todos ellos.

La verdad es que este año llegué bastante entero, con el culo un poco saturado pero muy bien de piernas. Ya sabéis que lo mío es un ritmo lento pero seguro, así es como disfruto y me siento cómodo.

Al final todo salió genial. Llegamos los nueve, el Villy poniendo la guinda y los demás haciendo que en vez de nueve pareciéramos diecinueve… así decían en el avituallamiento: «del Club de Paracuellos han venido un montón»… nueve en total, les contesté yo, «que no, que no, son muchos más» dijeron.

Hasta el año que viene.

Enrique:

En principio no estaba apuntado dado que no tenía previsto estar en Madrid, pero dado que al final los planes cambiaron decidí en las misma semana. Gracias a José Antonio me apuntaron.
Cometí errores de principiante como no cenar bien ni tampoco desayunar en condiciones, por tanto llegar al primer avituallamiento para alimentarme casi fue una condición de subsistencia. 
En el trayecto a Ávila aprovechamos para echar una “cabezadita” y al mismo tiempo pensaba lo que me iba a tener que hacer de vuelta. También la idea que llevaba es que la ruta seria fundamentalmente por pistas, pero no fue así la ruta tiene un diseño muy acertado que mezcla todo tipo de terrenos que hace sea muy divertida así como atraviese zonas que te “transportan a los pirineos”.
La salida comenzó entorno a las 09:30, mi idea era ir tranquilo dado que hablamos de 103 km con más de 1.700 m de desnivel. Para mí que normalmente hago  40-50 km se puede hacer yendo tranquilo y comiendo regularmente. Otra conclusión que obtuve es que en estas rutas debes llevar bastantes barras energéticas y geles, y sobretodo hacer uso de ellos dado que si bajas de un “umbral” de energías en el cuerpo te da una pájara.
Yo por mi parte hice gran parte de la ruta en solitario, pero llevando el gps se hace sin ningún problema y no hay sitios los cuales inviten a la equivocación. Hubo cuatro avituallamientos pero yo solo vi dos, esto también es fundamental el saberlo dado que son coches particulares que abren el maletero y hay tienen comida y líquido, pero al no estar señalizados te los puedes saltar.
Lo mejor de la ruta el grupo de Paracuellos, la verdad es como ir pasando metas juntos. Para mí esto hace casi tres años era impensable que lo pudiese hacer.
Finalmente la sensación de libertad de ir por los montes con un gps y una bici hoy en día no tiene precio y esta ruta te lo da.

José Manuel:


A las 5:45 suena el despertador, aunque 10 minutos antes ya estaba despierto… serán los nervios de enfrentarme, por primera vez, a una ruta de 100 km y sin demasiado entrenamiento que digamos. Desayuno más de lo habitual y me visto, y al salir a la calle con la bici, la primera en la frente, llueve con ganas!! 
Cuando llego al punto de encuentro veo caras largas, 100 km bajo la lluvia puede ser un infierno. Cargamos las bicis y partimos hacia Majadahonda, no hay muchas ganas de hablar, pero pronto deja de llover y nuestros espíritus se vienen arriba, entablando conversaciones animadas. Llegamos al punto de encuentro, bicis al camión que las llevará a Ávila, fotos protocolarias y nos acercamos a la pasarela Cibeles de las burras, gordas y flacas, cuanta belleza junta! 
Por fin subimos al bus porque me estaba quedando tieso de frio, el viaje lo pasamos intentando adivinar lo que nos caerá del cielo, algunos comiendo y otros bebiendo agua demostrando tener una vejiga XXL. 
Llegamos a Ávila, cogemos las bicis, foto de familia y, por fin, a pedalear… la ruta comienza por un camino ancho y llano, pero con grandes charcos. Voy a la cola del grupo, veo a mis compañeros un poco más adelante pero mi estrategia es clara: no voy a seguir a nadie, iré a mi ritmo y ahorrando gasolina. Pedaleo un rato con Enrique y con David, Villy se para a esperar y se suma a nosotros, pero enseguida los pierdo y sigo solo, hasta que, en la primera subida a Tornadizos, llego hasta Dani, que será mi compañero toda la ruta. Saliendo del pueblo cruzamos un arroyo y vemos un pequeño atasco, un biker se ha caido y se le ha salido el hombro… se acabó la ruta para el, mala suerte. 
Toca subir por un camino incómodo y pesado por el agua y el barro, luego llegamos a una pista que nos llevará a una carretera que cruzaremos, ahora toca un tramo de senderos entretenidos pero más técnicos, motivo por el cual Dani me toma la delantera, hasta que paramos a reponer fuerzas, dado que se avecina un largo tramo de subida. Bajamos a una carretera que nos lleva a El Herradón, tras cruzar el pueblo un amable ganadero, en el que José Mota perfectamente podría haberse inspirado para alguno de sus sketchs, nos amenaza, pedrolo en mano, porque le estábamos espantando el ganado. Podemos confirmar, sin lugar a dudas, que la enfermedad de las vacas locas se transmite a los humanos
Continuamos, ya subiendo sin parar, hasta San Bartolomé, donde empieza una dura subida por pista de cemento, aunque yo me impongo un ritmo muy cómodo para guardar fuerzas, pero a la vez disfruto del terreno en el que más a gusto me encuentro. Finalizada la subida, bajamos hasta el primer avituallamiento, donde casi sin saludar a Jose Antonio como todo lo que pillo como si no hubiera mañana. Llega Dani y, poco después, reemprendemos la marcha, ya por un terreno mucho más llevadero hasta el siguiente avituallamiento, a pesar de lo cual, sobre el kilómetro 50, empiezo a notar la incómoda presencia del tío del mazo que viene a por mi… afortunadamente rodamos en un grupillo de 6 y por terreno favorable, pero a duras penas aguanto el ritmo de mis compañeros. 
Llego al avituallamiento de Robledo de Chavela y me tomo el primer gel del día entre dudas, ahora toca subir y he tenido una gran crisis. Tras quitarnos algo de ropa (el calor empieza a apretar, los fantasmas de la lluvia parecen ya lejos) y llenar la mochila de agua, nos ponemos de nuevo en marcha, con una larga subida por delante. Jose Antonio se escapa enseguida, pero sigo subiendo algo más rápido que Dani y con buenas sensaciones, la crisis parece superada!! Pedaleo solo bastantes kilometros, pero en un momento nos reagrupamos Dani, Jose Antonio y yo, y ya seguiremos prácticamente juntos el resto de la ruta. Los kilómetros ahora pasan rápido, el final se ve cerca, las piernas me responden en las subidas y los temidos calambres no aparecen, pero como no podía ser todo tan bonito, aún me espera una inesperada sorpresa, un final cruel en forma de interminable subida… menos mal que he sido prudente y he guardado algunas fuerzas para terminar sin problemas y muy contento de haber completado esta proeza, impensable para mi hace poco tiempo.

Villy:

Suena el despertador a las 5:50 pero hace un rato que ya estoy espierto, me levanto y entro en el baño, parece que se escucha llover, parece que el peor de los presagios se esta cumpliendo, ¿pero no eran lluvias débiles? Pues cae bastante más….

Despues de asearme, me visto de romano para la “lucha”, desayuno y chequeo que llevo todo lo preparado la noche anterior, cargo la bici en la furgo y salgo en busca de Manolo, que es el que llevara el coche para llevar a los bikers, allí mismo recojo tambien a José Manuel, Dani y el ya mencionado Manolo. Proxima parada, el BP de C.C. Aquí cargo las bicis de Enrique, David , Jesus y Angel. Poco a poco ha ido dejando de llover, algo vamos ganando.

Salimos dirección Majadahonda y llegamos unos minutos antes de las 7:30, esta comenzando a amanecer y ya hay algunos bikers en la zona preparando sus monturas. Seguidamente y después de pasar el control, cargamos las bicis en el camión. Últimos preparativos, llevarse más ropa o menos, cambiarse de calzado, saludar a los amigos del Club Ajalvir etc… y al autobús.

Arrancan los autobuses y a los 200 metros, se escucha por megafonía, “ES DE ALGUIEN UN MERCEDES PLATEADO, ESTA CON LAS PUERTAS ABIERTAS” rápidamente contesta un despistado, !si es mío¡ y baja apresuradamente del autobús a cerrar el coche, pero lo más sorprenderte es ver bajarse del segundo autobús otra persona descalza corriendo a su coche, del que regresa con el calzado de la bici en las manos, ( es fácil que se te olvide cambiarte de calzado e irse con la playeras, gran putada, pero subirse descalzo al autobús y no darse cuenta…. Creía que era yo el único que estaba un poco nervioso.

Nuevamente arranca los autobuses que ya no pararían hasta Ávila, aprovecho para comerme un bocadillito, de pavo con una tartaleta de manzana, nos van hacer falta fuerzas para recorrer los ciento tres kilómetros y pienso si no habría tenido que preparar un poco más la ruta, solo he podido salir un par de sábados para hacer una rutas un poco más exigentes y un día a correr 30 minutos que me mantuvo una semana parado, de la agujetas que me produjo. La lluvia de estos días tampoco a ayudado, entretanto voy hablando con José Antonio de la niebla que hay, de lo despejado que parece estar por el lado contrario al que vamos a recorrer, de que si se ve el arco iris es que esta lloviendo…

Llegando a Ávila, observamos al amigo Jesús, que ya ha empezado con las barritas, geles y demás, Manolo ha terminado con un litro y medio de agua, hay que hidratarse bien.

Cuando llegamos, el camión ya había llegado con las 90 bicis, algunas viajaron en los maleteros de los autobuses. Bajada de autobús,y a cumplir con el ritual de la meadita en la pared de un parquecillo, todos los años igual, treinta o cuarenta tíos meando al unísono. Recogemos las bicis, colocamos GPS, ajustamos cascos y demás equipo. Discrepancias sobre si ponernos ya el impermeable o esperar haber. El suelo esta mojado pero de momento no llueve. Y en el último momento, veo a Enrrique con el GPS configurado para perderse, velocidad, altura, desnivel etc.…. “Una pregunta estúpida que le hago, ¿donde ves el track?, “no me hace falta, contesta, voy con vosotros” ¿No me dejareis solo? “Como son los novatos”. “Anda pon rápidamente el track, porque cuando estés solo en medio de monte, agotado, te reconfortará saber que por lo menos llevas la dirección correcta”.

Tras la foto de rigor y a una hora entre las 9.30 y las 10:00, nunca recordamos fijarnos a la hora que salimos, comenzamos la SRAM 14.

Este es el primer año, que sorprendentemente, salimos de los primeros, normalmente salimos los últimos y descolgados, pero esta vez no… bueno, faltan Enrique y David, que ruedan con las últimas unidades del pelotón, me paro para a esperarlos y hacerles ver que no he salido corriendo y sin avisar, pedaleo a ritmo lento con David y Enrique, que quiere hacer la ruta en cinco horas, para llegar a comer… Voy incrementado el ritmo, y en el primer embudo, pierdo la compañía, de estos, y observo, como el grupo va partido, sobre paso a Dani, que marcha en cabeza de este grupo, le invito a seguirme con un “vamos Dani” pero este es de arrancadas moderadas y marcho en busca del resto del pelotón, al poco les alcanzo, José Antonio, José Manuel, Manolo , un poco más adelante Ángel, al que le doy una palmadita en la espalda, “vamos” pero tampoco se anima, unos metros más adelante, Jesús, que tampoco se interesa por seguir mi rueda.

Llega el primer repecho, subida a Tornadizos de Ávila, ya se puede ver a un grupo, que ha entrado en el pueblo, todos los años me pasa igual, a la gente de cabeza se marcha y abren un hueco importante.

Empiezo a subir la cuesta, adelantando a numerosos bikers y puedo ver en la cima las casacas verdes de los de Ajalvir, en la cabeza del Pelotón, ya estoy entrando en calor, y las piernas la noto pesadas, al llegar arriba, yo que quería rodar despacio al principio para que luego no se me haga muy largo el puerto de San Bartolomé de Pinares, pero ya no hay solución.

Salgo del pueblo (km7aprox) en compañía de la gente de Ajalvir, rápidamente abandono su compañía y me encamino hacia el puerto de tornadizos, después de rodar en solitario, a lo lejos, veo saltando un riachuelo, a dos bikers, ¿en el suelo había visto más rodadas? Me esta empezando a salir el instinto “indio». Cuando los tengo a unos cincuenta metros, un pastor que por allí anda me arenga “vamos flojucho, que te estas quedando descolgado”, y yo le pregunto “van muchos por delante” – un «puñao», contesta, y continuo mi marcha sin parar, supero a los dos bikers, y continuo subiendo, al poco tiempo veo otros tres, a los que empiezo a recortar, pero al poco se paran, parece ser que uno de ellos tiene un problema mecánico, llego a su altura y le pregunto cuantos van por delante y me dicen creemos que no va nadie…. Yo no pretendía marchar en cabeza, si no en el grupo de cabeza, pero llegado este punto, ¿me pararía a mirarles?, a si que decido continuar

Continuo mi marcha, y al llegar a la cima del puerto de tornadizos, (una subida, de senderito, por un prado, con zonas de mucho barro) empiezo a sospechar, que si voy el primero, pues las puertas, que hay para que el ganado no se escape, están cerradas, y como siempre no hay ganado. Voy parando y abriendo las puertas, que dejo abiertas, para el resto de mis compañeros, ¿el último las cerrará? En la última puerta me alcanza uno de los bikers del grupo de dos y empieza a bajar conmigo las trialeras. Se encuentran un poco delicadas, con un barro muy blando y roca mojada, pero bajo a un gran ritmo pero seguro, al llegar abajo, llevo los antebrazos, un poco doloridos, del esfuerzo realizado. En la subida de un repecho busco a mi compañero de bajada, no le veo y eso que desde aquí, se ve probablemente cerca de un kilometro, ha bajado muy despacio, o se a caído, a si que decido continuar en solitario y continua descendiendo por un sinuoso camino a gran velocidad. En un atajo que han ideado este año me falta poco para comprar un parcela, una roca muy brillante por el agua me hace frenar bruscamente y echar pie a tierra, las caídas hoy se pueden pagar muy caras…

Tomo la carretera que me llevara a Herradón de Pinares, km 20 aprox. y aprovecho para tomar mi primer gel, no porque me hiciese falta en ese momento, pero para que ir asimilándolo, para la gran subida, a unos cuatro kilómetros, mas adelante. Pero hasta llegar allí hay que superar fuertes repechos, que irán reduciendo las fuerzas.

Una vez llegas a Herradón de Pinares se atraviesa el pueblo y desde el mismo pueblo empieza una muy dura subida, sobre un superficie de cemento con continuas zetas que obliga ha utilizar el molinillo.

Una vez llegado arriba, continúan pistas anchas, pero picando hacia arriba, hasta llegar el primer avituallamiento sobre el km 35.

Llego al avituallamiento y entre tartaletas de manzana, frutos secos y acuarius me comentan, que uno de los bikers, se ha caído y dislocado un hombro, con lo cual lo han llevado al hospital de Ávila y se ha quedado ingresado, mientras relleno el bidón de agua, le desmonto algunos de los “mitos” que proliferan últimamente, a la persona que esta encargada del avituallamiento, ( tu no llevas una 29”, esperaba que las primeras bicis, fueran 29, como dicen que son más rodadoras, pero tú normalmente participas en los 10.000 del soplado y similares, de mayor dureza, “ pues ni llevo una 29”n ni participo en marchas de gran dureza).

Viendo que no llega nadie más al avituallamiento, decido emprender la marcha con la duda de si la persona que está en el hospital, tal vez la conociera, y recuerdo mirar la hora, 12:15, hace ya unos minutos, que partí de nuevo.

El trayecto se hace por pista de bajada, entre bosque muy rápidas y parece increíble pero tuve que hacer una parada por problemas de trafico entre un camión y dos todo terreno que no tenían muy claro quien debía, ceder el paso en una zona estrecha del camino.

Llego rápidamente a Valdemaqueda, y bajo por un sendero paralelo a la carretera muy resbaladizo y con numerosas raíces mojadas que dependiendo de la velocidad puede ser un poco delicado. El año pasado alguno bikers, hicierón “trampas” bajando por la carretera.

Unos kilómetros de carretera que aprovecho para reponer fuerzas y pista hasta Robledo de chávela. K55, 13:15 aprox, llego una hora antes que el año anterior, el avituallamiento, casi no lo veo, había dos personas, comiendo pipas con todo recogido dentro del coche, solo al ver una mesa vacía de campo, me hizo preguntarles y entonces si abrieron el maletero y a allí, estaban de nuevo las tartaletas de manzana y acuaius.

Prosigo la marcha, una subida, tendida y larga en la que encuentro numerosas pesadas puertas que voy abriendo y cerrando, esta subida me ha fundido un poco, además llevo ya unos kilómetros arrastrando problemas en el cambio, se van saltado los piñones grandes lo que obliga a poner plato pequeño y piñones, pequeños.

Los kilómetros van cayendo y llego a Valdemorillo, como desde el km 55 ya no hay avituallamientos, busco una fuente en el parque, la encuentro, pero mi gozo en un pozo no tiene caño, valoro el agua que llevo todavía, y decido continuar hasta el final, luego me enteraría, que pusieron un tercer y cuarto avituallamientos, pero yo ya había pasado.

Ya muy cansado pasados unos minutos de la cuatro de la tarde, llego a la sede del club ciclista de Majadahonda, felicitaciones de los que allí se encuentran, rechazo el plato de pasta, pero no un litro de cerveza y tarta de chocolate, repongo fuerzas, y lavo la bici cuando termino, llegan los 2,3,4 participantes, 20 minutos, después, charla, risas y demás. Guardo la bici, en la furgo duchita y a esperar al resto de los compañeros, David, después Manolo Ángel, y Jesús, después Enrique y un poco más tarde Dani José Antonio y José Manuel. Cargamos las bicis y vuelta a Paracuellos para después, quedar a cenar un buen chuletón en el restaurante el Timón en Ajalvir, patrocinador de nuestro club.

Ciento tres kilómetros, de los cuales unos ochenta y cinco en solitario, mucho tiempo para pensar y luchar contra uno mismo, también para pensar que necesidad hay de pasar algunos malos momentos, pero es que cuando te venden la bici te dan también un grado de estupidez, por que ya estoy esperando la próxima sram.

Jose Antonio:

Un año más llega la ruta de Ávila Majadahonda, los mismos nervios que el primer día, que decir que ya es la octava edición consecutiva y con los mismos nervios que en la primera ocasión. Ya el día anterior duermo mal…¿lo llevo todo?, he revisado mi lista varias veces, esto se complica…tengo que revisar también la lista que nos envía nuestro querido Manolo, joder que tío más aplicado ja ja ja …
He de decir que la SRAM marcó un punto de inflexión en esta mi afición favorita, fue el comienzo de las rutas de gran distancia para mí, la superación personal por hacer más de 100 kms por caminos… toda una proeza. Mi primera vez, joder como suena esto fuí alentado por mi compañero de trabajo Gabriel (que desde aquí le mando un fuerte abrazo y que se recupere pronto de su lesión de hombro). Me pongo en su lugar, como jode cuando vas con toda la ilusión del mundo a realizar una hazaña acompañado de tu hijo y tienes una caída tonta que te lo impide….no hay palabras.

Bueno al lío, llegada a Majadahonda, saludos de rigor a muchas personas que antes eran mis compañeros de rutas y que nos hemos ido distanciando, así como a los componentes del club ciclista Majadahonda que ya nos conocemos de otras ocasiones. De hecho José Vicente me propone que hagamos alguna ruta por nuestra zona, que ellos no la conocen y así confraternizamos…. oído cocina….

Voy acojonado por varios motivos, componentes chinos que he puesto nuevos, sillín nuevo que promete, inclemencias metereológicas que es lo que más me jode, no rindo con frío y lluvia…
Llegada a Ávila, no llueve pero me tomo mal como está el tiempo. Comenzamos ruta y está todo embarrado, como me jode, voy de mala gana y eso que traigo cubiertas nuevas con mucho taco… pero da igual en la pradera de todos los años comienzan las derrapadas tanto subiendo como bajando. Iba acompañado de Jesús, Manolo, Enrique … pero ya en las zonas técnicas tengo que descabalgar y se me van escapando, los vuelvo a alcanzar… pero en las bajadas embarradas haciendo drifting y tras un par de sustos sin consecuencias acaba el GPS saliendo por los aires…. ya me descuelgo del todo…
Llegada a San Bartolomé de Pinares, decido no cruzar el arroyo para no mojarme los pies, me acompaña un chaval que se me ha acoplado, pero se me queda en las subidas y me pilla en las bajadas. Adelantamos a varios en el pueblo y ya a la salida dejo  abandonado a mi nuevo compañero. Joder que cuestas, todos los años lo mismo… A parte he pasado miedo, se me han tirado 3 perros y creía que aqui acababa mi aventura…
En el último tramo de subida me adelanta el «correcaminos» joder que tío con que facilidad me ha pasado. En la bajada se me ha salido el «puto» gps otras 2 veces y he bajado ya más despacio. De golpe no me marca los kms y no sé donde me encuentro…. joder, decido esperar y me encuentro con José Vicente y vamos charlando hasta el avituallamiento. Allí veo a Enrique que va el tío a su ritmo (muy bien chaval el secreto es dosificar).
Salgo a mi bola tras tomarme mi tiempo y el trozo hasta el segundo avituallamiento se me pasa volando, voy sólo a mi bola. En Robledo de Chavela un compañero de antiguas rutas está desfondado y a venido su mujer a buscarlo, pero coño Víctor espabila que eras mi ídolo, pues no … un icono que se ha venido abajo, dice que está en mala forma y le ha dado el bajón.
Finalmente me acoplo a Dani y a nuestro querido Candales, pero qué diferentes somos los 3 en la forma de pedalear… ja ja ja .. el Dani baja como un poseso… bueno como dice él he volado por los pedrolos sin conocimiento….ja ja ja…miedo me da verlo, siempre nos apartabamos y lo dejamos bajar, y era visto y no visto… José Manuel más comedido, tienes toda la razón, vas a ser padre en breve y hay que evitar sorpresas inesperada….. joder que talegazo me acabo de dar…. joder que dolor de culo…acabo de derrapar en un barrizal a 20 kms de meta.
A unos 15 kms de meta, me digo para que coño quiero el gel, lo tomo o no lo tomo…. lo tomé pero realmente no noté nada.
Llegada a Majadahonda, nos esperamos en la rotonda final para bajar los 3 a la vez, en plan entrada triunfal, somos refibidos de forma muy cordial por nuestros compañeros de club y por otros conocidos.
Es la vez que más entero he llegado, cansadillo y con molestias en el trasero, pero bien. He de decir que ha sido un placer pedalear con la gente de mi club. Joder Villy qué máquina, todo el mundo hablaba de tí por todos lados, qué maquinón… ya nos contaras tús secretos je je je … ¿será la cerveza sin alcohol???
Un abrazo a todos y nos vemos el año que viene en la SRAM 2015 y antes en otros caminos, a ser posible sin pedrolos… Candales que te veo reír… je je je… Feliz paternidad a los futuros papás, aprovechar que luego vaís a montar menos.
Angel:

Hoy es un día especial, siempre lo son cuando tengo que irme con mi compañera de batallas, la “gorda”, para realizar la ruta que tenemos programada, son momentos que te sirven para expandir la mente y aunque en ocasiones se acumulan grandes dosis de adrenalina, esta hace efecto de un relajante mental para olvidar las rutinas del día a día.

Como decía hoy es especial porque tenemos por delante un gran reto, una ruta larga y dura, para mí la segunda participación, es la SRAM2014 (Súper Ruta Ávila Majadahonda de 105 Km y 1.700 m de desnivel positivo). Por la particularidad de la ruta, se aprecia un ambiente festivo en todos los componentes del Club que participamos, las predicciones meteorológicas no son las más favorables, pero la ilusión con que se afronta, sirve de llave para poder tomarla con optimismo, luego pasará lo que pasará, pero ese optimismo sirve de motor para afrontarla con ganas.

La experiencia de haber participado el año anterior me hace estar más relajado, no deja de ser un reto personal agradable de superar, la ruta es dura pero divertida. La comunión y complicidad entre los integrantes del club aumenta, ya nos conocemos más y eso sirve para dar solidez al equipo, después sobre el terreno no deja de ser una prueba individual en la cual tienes que conocer tu capacidad para poder acometerla de la mejor forma posible, dosificando fuerzas según las posibilidades de cada uno.

En el viaje en autobús a Ávila, aunque el día está gris, observo por la ventanilla el arco iris, prueba inequívoca de que está lloviendo, pero lo bueno es que si hay arco iris también hay sol, por tanto, esto para mí supone buen augurio de cara al día que nos espera.

Somos nueve componentes del club, la ruta se desarrolla más o menos como la tenemos prevista, mucha agua por las lluvias de días anteriores y de todo el invierno, pasamos ríos y arroyos, barro en determinados momentos que endurecen aun mas las condiciones, el puerto de Herradon y San Bartolomé de Pinares en el primer tercio y la subida después de pasar Robledo de Chavela en la segunda mitad, son dos obstáculos que te dejan tocado físicamente, pero la mente puede más, cada uno ponemos nuestro ritmo, se forman dos o tres grupitos integrados con el conjunto de los 60 participantes en la misma.

En el último tercio me toca sufrir, debe de ser por la dureza y la cantidad de Km, creo que me he hidratado bien y he comido lo necesario, pero aparecen los calambres y aunque los voy solventando para poder continuar, este último tramo de ruta se me hace largo, siempre he oído que los ciclistas tienen mucha capacidad de sufrimiento y yo en este caso doy fe de que es así. Al final consigo acabarla junto con los compañeros Jesús y Manolo, dos ciclistas consolidados con mucha experiencia, como tiraban los condenados en los repechos finales llegando a Majadahonda, con coraje consigo no despegarme de ellos.

Villy, nuestro “buque insignia”, llega el primero de la general, alucinante, aunque la ruta no es competitiva deja el pabellón muy alto, esto es muy positivo para dar a conocer nuestro club, MTB PARACUELLOS. Pienso que luego en las declaraciones dirá, “lo he dado todo y estoy muy satisfecho, pero si no llega a ser por el equipo…” “jejeje”. Después termina David que aunque nos ha acompañado durante casi toda la ruta, al final se encuentra con fuerzas para tirar, todo un crack, posteriormente entramos nosotros tres y después termina Enrique, en principio al que vi con más dudas puesto que era la primera vez que participaba, pero cumple con creces, sí señor. Por último, que no los últimos del total, entran dos “perros viejos” también con mucha experiencia, Dani con tres participaciones y José Antonio, este último en su octava edición, acompañados por José Manuel en su primera participación pero que parece que hubiera hecho varias, muy bueno.

Enhorabuena chavales, al final todos satisfechos con el reto cumplido llegamos a nuestra base, quedando para cenar en un ambiente muy agradable donde lo pasamos estupendamente.

Hasta la próxima. ¡Nos vemos en los caminos!

Jesús:

 

Avila Majadahonda…Ruta larga asequible y divertida. Antes de empezar me doy cuenta que no consigo tener el track de la ruta en el GPS, 3 años con el Garmin y nunca he conseguido guiarme con el.
Se empieza suave por caminos llanos, voy a mi bola y de repente llego a un pueblo y no se por donde tirar. Me doy cuenta que siempre voy a tener que tener ir con alguien…
Caminos senderos y barro, algun prado que se cruza con arenas movedizas. Una buena bajada y comienza la primera subida internimable. La verdad es que no se me hizo dura estaba fresco. 
Caminos pinares, un poco de lluvia, bajada de nuevo hasta robledo de chavela. Ya se nota el calor y sobra la ropa. Despues del segundo avituallamiento subida dura con piedras, para mi fue la peor… 
Una vez pasada la ruta esta hecha…Salvo por un chupoctero que se me metio por dentro y se dedico a picarme y por unos gripaje de cadena al final que soluciono el aceite de Manolo…Lo mejor de la ruta la compañia que me guió todo el camino: Manolo, Angel, y David hasta que lo perdi…

2014.03.15 y 16 Ruta Pantano Valmayor

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El día amanece radiante,  todavía no se ha levantado el sol, pero ya clarea, los días se van haciendo más largos y a las 8.00 ya se puede ver el cielo azulado sin nubes lo que deparará una mañana soleada.
Para esta ocasión tan solo salimos tres bikers, pues hemos adelantado la ruta un día, al sábado, puesto que el domingo tenemos que colaborar en la carrera popular de Paracuellos acompañando a los primeros clasificados, pero eso es otra historia,
Como ya he dicho anteriormente, solo nos hemos dado cita para esta ocasión tres bikers:

  • David (él aprendiz, no solo por la edad, sino por sus ganas de aprender, todo lo relacionado con las dos ruedas le interesa: la técnica, la mecánica, los entrenamientos, todo, no descansa)
  • Ángel  (él Incombustible, siempre guarda unas pocas de fuerzas, para ponernos el corazón a cien en los últimos kilómetros. Cada día esta más fuerte, como el buen vino va mejorando con la edad)
  • Y por último villy, que me ahorrare los adjetivos por que ya no tengo abuela.  

Nos encontramos a las ocho, en el Parking de C.C. Miramadrid, y después de  desmontar un poco las bicis, para poder entrar todos en un coche y emprendemos camino hacia Collado Villalba, punto inicial de la ruta.

A las 9.15 ya estamos empezando a rodar,  a los 10 minutos nos encontramos con una sorpresa muy agradable, una bajada por senderitos poco pronunciada pero larga, llena de curvas, toboganes, badenes y peraltes que invitan a ir saltando, un tramo más que divertido.
Llegamos a la presa del Pantano de Valmayor y después de hacernos unas fotos para el recuerdo, David el “aprendiz” hace memoria de cuando aprendía a pescar en aquellas orillas con su padre. Cruzamos la presa, giramos a la izquierda y seguimos los serpenteantes senderos que discurren paralelos a la orilla del pantano, teniendo que volver en ocasiones unos metros sobre nuestras rodadas para retomar los senderos mas alejados de la orilla, pues algunos  de ellos se aproximan en exceso y están cubiertos por las aguas de este casi desbordado pantano. En una de las ocasiones tuvimos que trepar, por una roca que se encontraba en la orilla,  unos tres o cuatro metros,  por que por una parte había una valla, y por otro como un par de metros de profundidad.
Como últimamente, (No, no había ninguna montería, que ya se a terminado la época de caza) tuvimos que pasar un pequeño rio, en el cual Angel y yo nos mojamos los pies, menos el aprendiz, (ya sabe mucho). Continuamos hasta la cola de pantano y lo abandonamos girando hacia la derecha, para llegar por más senderitos al pueblo de Pajares, y desde ahí encarar una tendida subida a la parte superior de la Silla de Felipe II sin llegar a ella. Aquí realizaremos la zona más técnica del día una bajada muy pronunciada, con algunos “pedrolos” a los lados del sendero intimidatorios. Es en este punto donde el “aprendiz” descarga toda la adrenalina, bajando la pronunciada pendiente haciendo el caballito !!!con la rueda de atrás¡¡¡, esta hecho un máquina.  Si no hubiera sido por el susto que llevaba en el cuerpo,  parecería un profesional.
   
Seguidamente atravesamos, por su parte inferior, el pueblo del Escorial y atravesando un dehesa plagadita de puertas para que no se escape el ganado (¡Siempre que hay tanta puerta no hay ganado!, esto requerirá algún día una reflexión.)
Devuelta a las proximidades del pantano, otra vez senderitos, con muchos saltos y muchos senderistas, biker y demás, somos como los caracoles, sale el sol y todos al campo.  Esto nos hace circular con mayor precaución.Volvemos a cruzar la presa, por la que pasamos a primera hora de la mañana y una tendida subida nos acercara al vehículo, no sin antes echar el resto para aguantar las acometidas del incombustible Ángel.
Recogida y cierre, con unas bebidas «energeticoespirituosas», acompañadas de una buenas tapas, en  la siempre muy agradable y soleada terraza del Habemus Tapas, en el CC de Miramadrid. Para recuperar fuerzas, que mañana hay que intentar seguir a los corredores de la marcha de Paracuellos, que dicen  que corren mucho……  y repasar las anécdotas del día, en esta muy bonita y recomendable ruta de 50km con 700 metros de desnivel,  sin ninguna dificultad.  Más que la  rapidez con que la queramos realizar.
Saludos (villy) nos vemos en los caminos. 

2014.03.23 – Ruta El Berrueco-Siete Iglesias-El Cuadron-El Berrueco

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Me levanto a las 07:00 y voy un poco apurado, tengo que hablar con el curro y ver si hemos tenido éxito con los procesos durante la noche, si todo ha ido bien podré ir a la ruta de lo contrario me tendré que quedar para ver que ha pasado. Tras la consulta me indican que todo ha ido bien, por lo que me apresuro a enviar un whatsapp al grupo de Club de que finalmente puedo ir llevaré el coche para cargar tres bicis/bikers además de la mía.
Salgo a la terraza y veo que las predicciones se cumplen, ¡¡¡el grajo vuela bajo!!!, buena oportunidad  para comprobar la calidad de la chaquetillas recién adquiridas. Además he tenido que cambiar el eje de pedales (rodamientos) y necesitaba ver como iba para preparar la SR2014.
Cargamos las bicis en el punto de quedada (Gasolinera del CC Miramadrid). Salimos en dos coches en dirección a “El Berrueco”: David y Cuco, en el primero y Álex, Raul, José Manuel y Yo (Manolo) en el segundo. Allí nos encontraremos con Dennis que va directamente desde su domicilio.
Estatua de bornce en «El Cuadrón»

La ruta partiría desde “El Berrrueco” y pasaría por las localidades de Siete Iglesias, Buitrago de Lozoya, El Cuadrón y regreso a El Berrueco, 43 kms de recorrido. El desnivel acumulado positivo sería de 940 metros, con dificultad técnica/física: Media, esto último dependería del estado del terreno, pues tras las lluvias, podría estar el terreno muy pesado. 

Bajamos las bicis y tras adecentarnos para la ocasión, partimos para hacer la ruta, que será en sentido antihorario. Decir que los compañeros del Club Villy y Ángel habían hecho este mismo track el día anterior (sábado), por dos motivos: promocionar las rutas en sábado y porque además les venía bien por compromisos particulares el domingo.
Villy y Angel nos pasaron información precisa de cómo estaba el terreno y características de la ruta (es como los ouvreurs en los Rallyes de coches del Campeonato de Mundo), por lo que íbamos avisados de la dureza de esta ruta (yo ya la había hecho, pero hacía varios años de ello y tenía algunos recuerdos ¡¡¡ufff!!!).
Villy con un nuevo amigo

Salimos de “El Berrueco” en dirección Torrelaguna y tomamos el camino a la izquierda tras recorrer unas pocas decenas de metros,  descendiendo por un camino que nos llevaría a las orillas del pantano y tras recorrerlo brevemente iniciar un ascenso técnico sobre roca con fin en el restaurante “El Picachuelo” para volver a las cercanías del El Berrueco, y antes de entrar en él, poner rumbo a Siete Iglesias, donde aproximándonos a esta localidad encontramos unos senderos técnicos “cortopetantes” que pusieron aprueba nuestras “patatas» y se escapó algún «SPM”. El terreno por esta zona estaba en buenas condiciones, si bien, algún charco hacía acto de presencia.

Raúl antes del reventón

Dejamos Siete Iglesias, y cogemos una senda que nos llevará al ancho camino que en sentido contrario hicimos hace unos fines de semana con la ruta “Quercus” con nuestros amigos del Club Ajalvir, si aquella vez todo este camino fue de bajada, ahora tocaba subir, y quien imponía el ritmo de subida fue nuestro “rastreator» JoseM. También hicimos en esta ocasión pero esta vez de bajada, la subida tan exigente de la ruta Quercus, el terreno estaba muy blando dado que hacia remanso al finalizar la pendiente. El camino nos llevaría hasta Buitrago de Lozoya, desde donde cruzaríamos la “A1” para iniciar la subida que nos dejaría en “El Cuadrón”, muy exigente ésta en algunos tramos que alcanzaban el 14% de inclinación. David se aplicaba, dejando al resto a varias decenas de metros por detrás. Recordaba bastante más pesado el camino, ahora está realizado con “zahorra” compactada lo que permite ciclar con buena cadencia.

Motivo de la avería
Ángel y su «burra»

Tras algunas fotos con la estatua en bronce dejamos «El Cuadrón» para seguir subiendo por la vía Pecuaria, al culminar dejamos esta vía para entregarnos a la bajada por el camino que sale a la izquierda, divertida y no excesivamente técnica que permitía el disfrute del grupo, Aquí Alex y David se “salieron”, bajando realmente bien y con soltura, de Alex ya sabíamos pero David está cogiendo mucha confianza en estas condiciones. Durante la bajada tuve una avería en el buje trasero que me hizo despedirme en este punto de la ruta, ya que la rueda trasera se quedó parcialmente agarrada teniendo que hacer a pie hasta Lozoyuela, acompañado por Cuco y Raúl, este último tuvo un reventón en la rueda delantera, que aunque el líquido sellante interno actuó, el corte en el neumático era lo suficientemente importante como para desistir de hacer el resto de la ruta y acompañarnos a Cuco y a mi hasta la Lozoyuela donde quedamos (tercer tiempo precipitado) con el resto del grupo que nos rescatarían tras recoger los vehículos en “El Berrueco”. Hasta aquí esta crónica… y dejo que otro compañero narre las peripecias hasta su conclusión.

Alex en la bajada maldita

Tras el fastidio de las averías antes comentadas, seguimos la ruta prevista David, Alex, Dennis y yo (JoseM), por un terreno «rompepiernas», con subidas de esas que no se aprecian en el perfil y que te van machacando las piernas y bajadas divertidas por senderos y caminos. A pesar de que hace un par de semanas que no llueve, los riachuelos siguen llevando bastante agua, y en uno de estos, más profundo de lo que parecía, los 4 decidimos probar la impermeabilidad de nuestras prendas: Alex introduce en el agua su cubrebotas windstopper izquierdo, David sus calcetines de lana merina, JoseM sus nuevas zapatillas con membrana impermeable y calcetines de gore-tex… Dennis, que estrena su chaqueta, decide no quedarse atrás y se tira de la bici hacia el lado derecho haciendo un clavado perfecto… medalla de oro por decisión unánime de los jueces… seguimos subiendo y bajando por un pinar que nos deja en una pista dirección a la A-1, que cruzamos para enfilar el final de la ruta, con más repechos y bajadas muy entretenidas, algún charco y varias puertas para ganado, a las que todavía no ha llegado la tecnología de apertura y cierre por sensor de presencia.

Cuco buscando el límite

Una vez en los coches, nos despedimos de Dennis y vamos a buscar a los compañeros averiados, que nos esperan en Lozoyuela. Nos alegra ver que no están sufriendo, sino todo lo contrario, incluso miro con cierta envidia la fila de botellines que hay sobre la barra, ya que hoy se ha hecho tarde y nos quedamos sin el deseado y muy merecido tercer tiempo.

Como siempre “Nos vemos en el camino…”
Nomenclatura: SPM (Acrónimo de «suputamadre”)